Historia de una somatización que me impidió escribir sobre la somatización

Agradezco a los Argentinos: Rut Cohen, Alejandro Giosa, Juan Carlos Gurí, Gabriela Roxana Ilczyszyn y Juan Carlos Laborde cuya participación en nuestra revista mensual es excelente, regular y apreciada por los lectores de habla castellana más numerosos de lo que pudimos imaginar hace algunos años.

La falta de traducción recíproca entre los dos idiomas se debe a nuestros límites humanos: la falta de tiempo.

Por otra parte, mis lectores de Argentina y de otros países se vieron sorprendidos, porque yo no había escrito sobre la somatización, tema muy importante y controvertido… Es la primera vez que no escribí.

Naturalmente, mis amigos reclamaron, tal vez conscientes de la condición humana que hace, que a veces los seres humanos dejamos de estar sin anunciar.

Prometí entonces explicarme en este número.

El asunto es que vino mi hija que vive en Argentina con sus dos hijos. Dos ó tres días después de su llegada nos enfermamos las dos. La proximidad tal vez, la alegría, la emoción –era la segunda vez que ella venía a Paris en el curso del año 2001, con sus niños, pero esta vez ella estaba esperando su tercer hijo y yo mi séptimo nieto. Así en el todo de una vivencia compartida, las defensas inmunitarias se fueron, descendieron, se escaparon a hacer mundo.

Resfrío primero, bronquitis feroz luego, fiebres altas y anulantes y las noticias espantosas de Argentina cayendo del cielo, viniendo del infierno…

De todas maneras, yo me permití, ella se permitió, nosotras nos permitimos somatizar juntas.

Con respecto a los niños y a los otros alrededor nuestro estaban felices, en buena salud ¡sin contagiarse!

La cuestión se presentó fascinante, llena de encanto, ella y yo plenas de amor recíproco, de la emoción de compartir y conscientes de la realidad de su necesario regreso a la vida de médica ejerciendo en Río Grande, provincia de Tierra del Fuego, Argentina.

Por todo eso, creo yo, nos encerramos en un nido de somatización, dejando caer toda defensa, todo control.

¿Para qué ser fortalezas si por unos días podíamos ser simplemente humanas?

***

Las novedades de Argentina eran cada vez más alarmantes y graves. Nosotras nos sentíamos cada día más frágiles, más próximas y más coléricas. ¿Cómo poder soportar tanta pena y desilusión sin recurrir a la somatización para desembarazarnos de las cenizas del fracaso?

… Y el teléfono, presente como el mundo. ¿Llamando a Argentina, siendo llamados de Argentina y qué hacer? Sentir la pena, la impotencia y no poder evitar la aparición en tropel de mis recuerdos de niña cuando mi patria era grande y bien querida.

Y en mi la pregunta permanente, pero no verbalizada: ¿Porqué mi hija lejos? Si ella podría estar también en Francia ó en Italia ó en España, más cerca ó tal vez sea mejor decir, menos lejos…

Me asalta la evidencia de la impotencia una vez más como concepto mayor ligado a la expresión compensadora de la somatización.

… Los trámites largos para obtener para mis hijos y nietos la nacionalidad italiana a la que tienen derecho. Pero inútil en Argentina. Los gestores se inmovilizan ó se vuelven lentos, tan lentos como la Administración pública. Ineficaz, burocrática, indiferente y…

***

Triste realidad: apreciar el exilio después de 25 años.

***

A vos Juan Carlos Laborde que compartís conmigo la raza de exilados. ¿No te pasa a veces de somatizar de amor sintiéndote exilado?

***

Gracias mis colaboradores, mis amigos.

***

Fue la primera vez que no aporté mi pensamiento a nuestra publicación, pero yo no pude escribir sobre la somatización. Yo la viví.

Hecho en Paris, el 17 de enero de 2002
A las 2 de la mañana
Y hace frío en Paris,
Pero todavía más en Argentina.
Yo me separo con cólera de mi país y de mi hija.
No podemos racionalizar un país, ni sus habitantes
que solo gritan hoy y que no lo hicieron antes cuando se podía.
Tampoco, podemos guardar los hijos con nosotros.
Los países como los hijos tienen sus propios caminos
y nosotros también.
Doctora E. Graciela Pioton-Cimetti



El Odio entéramente vencido por el Amor se cambia en Amor,
y el Amor es por ese motivo mas grande que si no le hubiese precedido el Odio.

Spinoza (Proposición XLIV-Etica)

Desarrollos del tiempo. Escenas y argumentos corroidos de día, ensangrentados y hospitalizados de noche.

Casi siempre un déspota impidiendo un escrito, la novela histórica de una época.

Odio sin temblor. Odio que irrumpió hace rato y quedó envainado. Odio que proyecta ignorancia, degradación, lluvia de impotencia.

Desarrollos del tiempo. Hombres y mujeres haciendo niños con el rostro anciano de la miseria.

Generalmente un grupo ambicioso contratando un payaso para el circo del prestigio.

Desarrollos del tiempo. El poder indemnizando a los acaudalados jerarcas del bien particular.

La escalera arbitraria de lo escaso fue superada por el ascensor con parada en los pisos impares afectados a generar temor.

Desarrollos del tiempo. El espejo de lo idéntico miró lo semejante. Lo diferente sólo pudo ser concebido como Odio

El cansancio inunda un rio de malhumor.

Desarrollos del tiempo.Los gestos socializan la voluntad y el entendimiento. La fuerza común suprime el sopor.

Hombres y mujeres acariciando niños que desean sustituir la grotesca parodia de un pueblo obediente.

Siempre tan ingrata la servidumbre grávida de exclusiones.

Desarrollos del tiempo. La gula y la avaricia cabalgando otoños a contracorriente del Amor.

Hombres y mujeres fotografiando el Arte, ajustando el relój olvidado de la justicia.

Tiempo de espera, diseños del futuro, los cuerpos aún explican sintiéndose ajenos de la voz que el yo habla, tienen aún grabados dolores de antaño.

La mirada común ahuyentando miles de gestas individuales, hitriónicas editando el diario exterminio del gozo.

Desarrollos del tiempo. Hombres y mujeres con sus «si-mismos» agrietados, parcialmente humanos, la palabra acartonada, la conciencia polarizada en pensamientos cristalizados.

Y el universo preguntando por lo múltiple, los colores hormiguean en la sangre y las almas revolotean los cuerpos hundidos desprovistos de palabras.

Las somatizaciones, respuestas inquietas en cuerpos perdidos en existencias precarias.

Desarrollos del tiempo. Hombres y mujeres empobrecidos por la información tecnológica sin eslabones genéticos que conecten las redes existenciales a la frecuencia del Amor.

Y sin embargo «nadie querrá estar enfermo ante la esperanza de curarse. Cada uno se esforzará siempre en conservar su ser y en cuanto sea posible en alejar la tristeza.»

Las somatizaciones harán lugar a la soberanía y al propio poder, a la serenidad del propio Ser.

Mitos y leyendas estructuran dolores, cuerpos agobiados que reclaman reconocimiento.

Las somatizaciones mantienen la miopía relacional que desvincula los códigos de la libertad emocional.

Ciclos y ritmos diseñados para aislar el cuerpo del ser psíquico.

Desarrollos del tiempo. Hombres y mujeres motivando el encuentro colectivo, creando y alcanzando despertares simultáneos. Portales del espíritu habitando los cuerpos.

La entonación con variedad de tonos expande la comunicación, relaciones humanas interconectadas con el si-mismo y con los otros.

Los cuerpos percibiendo Amor, la sombra definiento la luz.

El paradigma somatizante desprendiéndose del cauce depredador del aquí y ahora de la codicia.

Desarrollos del tiempo. Hombres y mujeres en profunda aventura, evolucionando, descubriendo las raices de la identidad humana.

Licenciada Rut Diana Cohen



Informe especial online: http://www.healthig.com/dmd/dmd.html

En la dirección web indicada, el lector descubrirá una serie de 14 notas y entrevistas que analizan a fondo los principales aspectos de la enfermedad: clasificación, signos y síntomas; antecedentes históricos; la importancia del ejercicio físico; pautas de control metabólico; tres complicaciones clásicas: nefropatía, retinopatía y pie diabético. Asimismo, se aborda el tema desde el punto de vista de la Ginecología, la Odontología, la Psicología, la Nutrición y la Sexualidad. Los temas centrales del informe son el lema del Día Mundial 2001 "Diabetes y Enfermedades Cardiovasculares" y los últimos avances en cuanto al diagnóstico y tratamiento presentados en el XI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD), que se reunió en Punta del Este, Uruguay.

Algunos datos y conceptos, a manera de anticipo....

Explosión epidémica: Más de 150 millones de personas de todo el mundo tienen diabetes y poseen entre dos y cuatro veces más posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular, con mayor riesgo de fallo cardíaco, derrame cerebral y muerte súbita. Se calcula que el número de diabéticos en todo el mundo se duplicará en los próximos 25 años.

La insulina inhalada... en boca de todos: El Dr. Jay Skyler (EE.UU.), coordinador de la investigación sobre insulina por vía pulmonar, conocida como «insulina inhalada», presentó los resultados de 1.000 pacientes sometidos a dicho tratamiento. Según su trabajo, «la hemoglobina glicosilada fue igual en el grupo de insulina por vía pulmonar que en aquel compuesto por los tratados con insulina por vía subcutánea». Diversos especialistas dijeron que la insulina inhalada es equivalente a la insulina rápida y el paciente precisa además poner al menos una dosis de insulina prolongada inyectada que actúe como insulinemia basal.

«Yo creo que dentro de esta década aparecerá la curación»: Así lo aseguró el Prof. Dr. Maximino Ruiz a HEALTHIG News. En ese sentido, recordó que «se están haciendo transplantes de células madres, de las células precursoras de la célula beta. El procedimiento se realiza por vía laparoscópica -por vena porta-, llegando al hígado donde se construyen `nichos' de células madre que cuando crecen y se transforman en células beta maduras producen secreción de insulina. Pero hay un dato muy importante... «estas células -agregó Ruiz- están inmunoadaptadas, con lo cual estos transplantes no necesitan inmunosupresión».

La mayoría de los diabéticos en México no se cuidan
(por nuestro corresponsal en México, Ing. René Schwebel R.: healthigmx@yahoo.com )

Los síntomas de la diabetes son silenciosos, sus efectos pueden causar mucho dolor y discapacidad. Más de 40 diabéticos mexicanos mueren cada día. Por lo menos ocho millones de mexicanos la padecen y ésta cifra se duplicará dentro de 25 años, cuando México tenga alrededor de once millones de diabéticos. Los índices de mortandad aumentan en forma alarmante. No disminuyen, según las estadísticas de la Secretaría de Salud del año 2000.

Las campañas de prevención y control de ésta enfermedad son muy débiles, pero sí existen.

«Aunque los hospitales gubernamentales y privados, así como las Asociaciones mexicanas de diabéticos, hacen esfuerzos para que los pacientes se cuiden, éstos, en su mayoría, no lo hacen", dijo a HEALTHIG News el Oftalmólogo Dr. Eduardo Martínez Morgado quien asegura que el 80% de sus pacientes son diabéticos y de éstos, sólo una mínima parte se controla, "lo que conllevará a una ceguera inevitable, posible amputación de algún miembro inferior o quizás el 50 % de ellos requerirán de un trasplante renal en el futuro». Se calcula que el porcentaje de diabéticos en México va del 8 al 9% del total de la población y un 50% aún no lo sabe... y lo llegará a saber cuando ya tenga efectos secundarios irreversibles. La población total en la República mexicana es de 100 millones de habitantes, aproximadamente.

Health I. G. News



Asociamos el término "somatizar" con las enfermedades físicas producidas desde nuestra psique, sin embargo, el término abarca un espectro mucho más amplio del que imaginamos.

En realidad el universo concreto es una "somatización" (corporización) del universo espiritual.

Acostumbramos entender "lo espiritual" como algo asociado con lo oculto o lo religioso, cuando algunas filosofías, como el budismo y el brahamanismo, son mucho más concretas: lo espiritual es aquello que no puede percibirse con los sentidos. Y permítanme recordar que la psique no puede verse, las emociones no pueden verse, los pensamientos tampoco, ni la energía eléctrica, ni el magnetismo, ni la fuerza de gravedad, ni los colores ultravioletas o infrarrojos, ni los sonidos por debajo o encima de la escala de octavas conocida pueden ser escuchados, ni muchas otras cosas que ignoramos, pero existen.

Desde el punto de vista filosófico, el universo perceptible es producto del universo inmanifiesto, espiritual o psíquico.

La dirección energética de la creación va, invariablemente, desde lo espiritual hacia lo material, y no es que uno sea mejor o esté por encima del otro; sino que, simplemente, esa es la dirección y ni siquiera existe una línea precisa que separe un mundo del otro.

Si coincidimos con este principio, nos resultará viable no sólo que algún desorden psíquico se exprese a través de una enfermedad física, sino que, en realidad, todos los sucesos físicos son expresión de nuestro mundo interior.

El "soma" o cuerpo que decimos "tener" es parte de nuestro universo individual. No existe una dicotomía, límite o frontera precisa que separe cuerpo de espíritu. No hay tampoco una guerra entre nuestra alma y nuestra "carne", porque si esto fuera así, resultaría en la destrucción inmediata de nuestra individualidad.

Cada vez que se producen "diferencias" entre nuestro campo psíquico y físico, las cuales se manifiestan como desórdenes o "desarmonización", ocurre alguna enfermedad o malestar corporal.

Cuando alguien me dice que él es netamente espiritual, le pregunto con qué estoy conversando, pues lo que yo veo no es un espíritu.

Es posible que el origen de las enfermedades sea la negación cultural de esa parte de nosotros mismos a la que llamamos "nuestro cuerpo".

No me imagino a la Humanidad sobreviviendo en épocas primitivas al acecho de tantos virus, bacterias, enfermedades psicosomáticas, cáncer, deficiencias inmunológicas, etc., como "existen hoy día".

Lo cierto es que la enfermedad tiene que ver con un desorden de algún tipo, y me atrevo a afirmar que el desorden original es espiritual y consiste en creer que somos cuerpo y espíritu separados, además de ignorar que, también, somos uno con el medio ambiente y las demás criaturas.

Si la dirección de la Creación va desde lo espiritual hacia lo físico, las enfermedades también. Y la salud también.

Siento que nuestra cultura está enferma. Y nuestra cultura es la psique de la Humanidad, no algo que está escrito en los libros de filosofía.

La psique de la humanidad (o, si lo prefieren, el "inconsciente colectivo") actúa como un gran archivo de información. Esta información se transmite por memoria genética. En algún momento de nuestra historia, almacenamos cierta información que torció nuestra línea de creencias, produciendo el pensamiento ilusorio de que estamos separados de todo (incluso de nosotros mismos)

Los límites físicos son ilusión del mundo físico. El mundo espiritual carece de límites. Por ejemplo, tú puedes odiar a una persona esté donde ella esté y por el tiempo que decidas, es decir, que no hay límites espacio-temporales para los sentimientos.

Y si el mundo espiritual no tiene fronteras, tampoco las tiene su manifestación, que es el mundo tangible.

Lo que trato de decir es que si empezamos por reconocer, al menos intelectualmente, el alcance que tienen nuestros pensamientos y sentimientos, el poder real de nuestra voluntad (que es la orientadora de nuestra energía individual) y la relación existente con el medio ambiente; las "somatizaciones", tal vez, pasen a ser algo menos inconsciente.

Alguien me dijo, una vez, que, pensando así, hay que aceptar que somos culpables de todo lo que nos sucede. Yo diría que somos "responsables" de todo, de ninguna manera culpables.

Se habla de la "comunión" con la naturaleza que tienen los animales y algunos grupos humanos primitivos como los bosquimanos en África (o lo que quede de ellos). La comunión es nada más y nada menos que la relación estrecha con el medio ambiente.

En lo que hoy es Argentina, habitaron unos nativos llamados Mapuches, de los cuales quedan unos pocos sobrevivientes. Esta cultura desarrolló una profunda convicción de comunión con la naturaleza, hasta el extremo de que evitaban cavar la tierra, porque esto era igual que herirla; no gritaban en los bosques para no alterar su sonido natural, etc.

Nuestra raza, en cambio, se especializó en el concepto de ser "conquistadores". Conquistamos otras tierras y pretendemos dominar a la naturaleza, encauzar ríos, talar bosques, etc. Para que todo se parezca más a... no sabemos qué...

Al mismo tiempo desarrollamos y alimentamos la creencia de la antigua lucha entre la carne y el alma, asociadas, la primera con el pecado y la segunda con el Cielo

Esta separación virtual está, también, basada inconscientemente en la creencia de que existe un Dios Creador, separado de su Creación. (O sea: el Creador y sus creaturas)

Resumiendo: todo está separado.

1. Hay un Dios (que, además, parece ser diferente para los diferentes grupos humanos), separado de su creación ( lo cual significa que existen dos entidades: Dios y la Creación) ;

2. Las creaturas, por su parte, son, también, dos cosas: cuerpo y espíritu ;

3. Y esta relación simbiótica está, además, separada del medio ambiente.

Pero, sobre el particular, surgen varias preguntas:

Si Dios es perfecto, por qué su creación es imperfecta.

Si la creación es imperfecta por propia decisión (libre albedrío), por qué decidimos por el sufrimiento.

Si somos dos entidades enfrentadas, cómo es que estamos condenadas a convivir por toda la eternidad.

Si estamos separados del medio ambiente, qué respiramos, comemos, bebemos, etc.

Por el contrario, el concepto de unicidad, resulta mucho más simple. Implica que la Creación es una "emanación" de la fuente original de energía. Este criterio está inmanente en varias culturas, por ejemplo, en la hebrea, donde todo surge a partir del misterioso AIN (fuente). En la antigua Grecia, antes que los dioses olímpicos y crónidas estaban Chaos, Theos y Kosmos (materia primordial, orden natural y resultado de su unión). En el budismo, todo surge a partir de la corriente de la Vida.

Desde este criterio, las cosas "parecen dos, pero son una". Es decir que la separación es ilusoria, visible sólo desde el punto de vista material.

Si esto es así, al enfermar, estaríamos transfiriendo una resultante de nuestra angustia interna que no puede encontrar otra forma de expresarse.

La angustia, a su vez, es producto de dos fuerzas en pugna. Cuerpo y espíritu? No, es mucho menos simple, ya que el origen de la angustia depende de variantes netamente individuales.

Pero si existe una armonía cósmica, estaría basada en un ritmo que es afín a todas las cosas y es lógico pensar que cualquier cosa que no se adapte a ese ritmo está destinada a desaparecer o a destruir el orden cósmico.

La enfermedad (cualquiera que esta sea) es la manifestación física de un desorden individual con respecto al ritmo cósmico. Explicándolo de otra forma: si la Vida lleva un sentido de norte a sur, es como si decidiéramos ir al suroeste.

Siendo así, y sin miedo a pecar de animista (que lo soy), cualquiera de las mil cosas del universo podría enfermar. Y es así que, tal vez, el recalentamiento de la atmósfera, las tormentas, inundaciones y terremotos son formas de enfermedad del planeta.

El monje budista Nichiren escribió en su Teoría sobre la Pacificación de la Tierra (Risho Ankoku Ron) que los males del mundo (plagas, terremotos, tormentas, inundaciones, sequías, etc) son producto del mal comportamiento humano.

Aunque esto parezca una exageración, sobre todo si consideramos que fue escrito en el siglo XIII, cuando todavía no habíamos desplegado toda esta maravilla tecnológica capaz de acabar con la vida del planeta; revela la intención de brindar una enseñanza sobre la estrecha relación del individuo con el medio ambiente.

La enfermedad puede provenir desde el interior (nuestra psique) o del medio ambiente (epidemias, virus, bacterias, etc), pero, en todos los casos, debe de existir un campo propicio para el desarrollo del mal.

Este campo propicio o "caldo de cultivo" es la propia desarmonía con relación al ritmo universal. Para retomar este ritmo, es necesario re-enfocar el prisma de nuestros objetivos y priorizar lo humano por sobre lo económico. Dejar de vivir una vida utilitaria, para comenzar a experimentar con el desafío cotidiano y la aventura de enfrentarse diariamente a lo inesperado. Caminar, hablar y respirar conscientemente.

(exclusivo para « S.O.S. Psicólogo »)
Maryland, diciembre del 2001
Juan Carlos Laborde



Los tentáculos del sistema

La autopista, el Belt Way, es larga, parece interminable; igual que la interminable fila de automóviles que se pierde en el horizonte, avanzando lentamente, uno tras otro. Miles de lucecitas rojas encendidas. La noche. El aburrimiento. La vuelta a casa.

Más al Sur, quizás en un lugar llamado Ascochinga o La Paz, la fila es de personas esperando el autobús. Pero el aburrimiento y la noche son iguales.

En el Norte los esclavos están mejor alimentados y viven la ilusión de un sueño interminable. El sueño americano.

En el Sur, hasta los sueños se han pedido…

Pero, en un lugar, como en el otro, la condición es la misma: ser esclavo del sistema o marginado.

Se puede soñar con ser diferente. Escapar. En las alas del éxito o la fortuna. Artista de rock, goleador, intelectual. Pero el sistema es demasiado sofisticado y, a la vez, muy simple. Nadie escapa.

El precio de la esclavitud, es la tristeza.

El de la libertad, es la muerte.

Amargo destino de los muchos, sojuzgados por la estupidez de los pocos.

Cómo funciona. En un lugar o en el otro, se trata de que la mayoría esté convencida de que ciertas acciones devengarán tranquilidad y seguridad.

De esa manera, una minoría se asegura el producto de un esfuerzo interminable.

La cadena de producción es maquiavélica y fellinezca a la vez.

La cobranza se realiza a través de las compañías de seguros, financieras, bancos e impuestos, más la plusvalía de la misma producción.

Lo que cada hombre toma para sí mismo del resultado de su trabajo, es mínimo.

El crédito es la cadena de oro.

El engaño está hábilmente organizado y soportado con publicidad y marketing.

Te entregan cuentas de vidrio a cambio de, nada menos, que tu tiempo, lo que, en otra interpretación, equivale, nada menos, que a tu vida.

Algunos hasta nos preguntaríamos qué hacer con nuestras vidas, si no existieran el trabajo, las preocupaciones… la autopista…

Pues… nada… nada…

Veo los rostros apagados detrás de los parabrisas. Hace frío afuera. Los semáforos marcan una cadencia lenta. Como si estuvieran regulados para retrasar tu regreso a casa.

En casa esperan la cena y un rato de TV. Tal vez la serie Enterprise o las luchas. Da lo mismo. El diálogo es chato. Nada se pierde si algo se pierde. Puedes cocinar, ir al baño, comer y allí están, siempre, en el mismo lugar del episodio.

Uno pierde la conciencia del tiempo. Entra en una especie de letargo. Los labios de la alienígena vulcana se mueven al ritmo de sus pechos. Rostros inexpresivos. No importa lo que dicen, porque no dicen nada.

En el sur será la telenovela o el locutor que grita al Ritmo de la Noche.

La estupidez es la misma.

De vez en cuando una de estas caricaturas de ser humano estalla. Asesina a su familia. Sube a una terraza con un fusil automático. O emprende una carrera desaforada en su automóvil.

Después, están los "tipitos".

Los tipitos no son ni lo uno, ni lo otro.

Es decir, no pertenecen a la cabeza del sistema, ni están entre los millones que producen.

Se valen de alguna artimaña para aprovecharse de los desvalidos o los que están en inferioridad de recursos.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, el tema son "los papeles". No se puede trabajar sin papeles. Y hay unos 37.000.000 de hispanos.

Entonces aparece el "tipito" que puede operar de sponsor para que obtengas los papeles, es decir, la residencia. El trámite dura, nada menos, que dos años. Durante los cuales te tendrá trabajando por centavos en un país donde todo es carísimo, todos los días de la semana que él quiera.

Sumando "sponsoreados" formará su empresa y obtendrá ganancias, para pasar al status de los respetados.

Siempre, siempre, el asunto de la libertad está allí. La gente junta rencor. Se torna mala. Y espera a su oportunidad para "sponsorear".

En el Sur es más sencillo. Te exprimirán hasta que no te quede nada y, luego, te echarán encima a la policía.

Para que tengas.

Los pueblos estallan en forma desordenada. O las personas, individualmente, manifiestan desórdenes psíquicos y físicos.

Cacerolazo, depresión o cáncer. Algo que se revela en contra del sistema.

De vez en cuando aparece alguna asonada de libertad que termina siendo otro engaño, como la revolución bolchevique.

La "plusvalía" pasa de mano en mano, pero nunca queda en manos del que la produce.

Mil años antes de Cristo, en Europa, estaban los Celtas. Eran granjeros y guerreros. Practicaban la igualdad entre el hombre y la mujer. Eran artistas, bardos, poetas. Elegían libremente a sus gobernantes. Cultos, salvajes, gigantes, bellos.

Los Celtas fueron una cultura libre. Y la prueba de su libertad está en el producto de su arte.

Los pueblos condenados no son creativos. Y eso, también, se ve a través de su arte. Opaco, copiativo, aburrido.

Una cultura creativa se abre paso a través de la oscuridad. Nace en el vientre de la oscuridad.

De la matriz de esta sociedad de muerta cultura, surgirá un mañana de verdadera libertad.

Sus hijos se están gestando en el agravio, la indignidad, la desigualdad, el aburrimiento, la chatura, la mediocridad.

No hay nada que pueda hacerse. El nuevo pueblo celta está afilando sus espadas y escribiendo sus sonetos.

Nadie puede verlos. Surgirán como un tornado de entre las grietas de la desesperanza.

As sea.

(exclusivo para « S.O.S. Psicólogo »)
Maryland, enero 15 del 2002
Juan Carlos Laborde



Para reflexionar y crecer como ciudadanos argentinos…

El 20 de Diciembre del año 2001 se convertirá en una fecha histórica para la Argentina. No porque luego sucederá una devaluación o porque seguramente morirá un plan económico; todas esas cosas van a ser olvidadas dentro de unos años de personajes como Cavallo, De la Rúa, Ménem y nuestra Suprema Corte de Justicia nos olvidaremos algún día los argentinos, y como no merecen el respeto de nadie, nadie los respetará suficientemente como para mencionarlos elogiosamente en algún libro.

Podrán permanecer o reaparecer en el poder o no. Podrán escapar o caer presos finalmente (lo cual resulta a ojos vista realmente dudoso), pero la historia va a ser cruel con esta gente que ha sido injusta, corrupta, nepotista e insensible, aunque todavía tengan amigos suficientes como para escapar de la verdadera justicia.

El 20 de diciembre será recordado por lo que ello significa para la democracia y para el sentimiento de autoestima de los ciudadanos de este país, aunque ahora no lo podamos ver totalmente pues no tenemos la perspectiva que se gana tras un tiempo.

Contrariamente a lo que se afirma en el sentido de que ha sido una jornada trágica para nuestra república, me permito sugerir que este Jueves ha sido un día positivo a pesar de los hechos sangrientos, e incluso gracias a ellos.

No apoyo de por sí ni creo que ninguno de uds lo hagan, la violencia que se produjo, pero no apoyarla significa que tampoco se la debe admitir cuando proviene injustificadamente de la mano de quienes existen gracias al dinero de nuestros impuestos y actúan con la tutela de quienes dicen velar por los intereses de una nación. No apoyar la violencia, pero al mismo tiempo tolerarla equivale a la cobardía que permite que los verdaderos tiranos se conviertan en dueños de la gente.

Creo positivamente que el 20 de Diciembre ha sido el día en el que la población de la Argentina ha empezado a descubrir que los derechos no son cosas escritas en un papel, sino que ellos valen y cuestan mucho, y que a veces hay que pelear por ellos (aunque los eventos hayan sido luego opacados por activistas, seguramente pagados por «alguien» que ha querido sacar un rédito político de nuestra queja)

Si los derechos están impresos en una ley o Constitución, debemos ser conscientes de que a veces esos derechos no se escriben con tinta, sino con la sangre de gente inocente que no desea carreras políticas, poder ni prensa, sino simplemente un futuro. Por ello hay hoy gente que ha muerto en un hecho que de otra manera no tendría sentido.

Éste ha sido quizás el precio que los habitantes de este país hemos tenido que pagar para que no nos maten a todos espiritual y económicamente con ideas absurdas y dogmáticas, paso a paso.

Por todo lo expresado es que debemos darle al 20 de diciembre un significado especial, para que al menos las muertes de esas personas no hayan sucedido en vano.

No nos preocupemos más por los malos líderes. Ya hemos encontrado una herramienta con la cual hacerlos sentir que estamos vigilándolos y ejerciendo nuestro control ciudadano. Empecemos a formar otros que sean mejores.

¿No les parece?

Mabel M. Miguel



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