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El ser humano, desde que se diferenció de los animales, perdió junto con el desprestigiado "instinto", la capacidad
de tener certeza respeto a los valores morales que deberían regirlos.
No existe otra especie (aparentemente) que tenga conflictos con sus valores. El león sabe que tiene que comer venados y otros animales, y los caballos saben cómo actuar frente a sus amigos y enemigos. Parecería que, nos guste o no, todo está en orden en la naturaleza. Todos los animales saben perfectamente que modelo seguir. A nosotros no nos gustan las arañas ni las víboras, pero ellas hacen lo que tienen que hacer, ni más ni menos. En todo caso los animales estarán perplejos por la forma como actuamos nosotros, nunca saben si los queremos o los odiamos o los vamos a comer, o pegar, etc. ¡Qué confusión mayúscula tenemos los humanos! ¿no? No creo que podamos tener la simpleza ni la frescura con la que los animales toman sus decisiones. Estamos condenados al "no saber" sobre muchas cosas. Lo que resulta tan fácil para un animal, representa un atolladero de ideas confusas para nosotros. Ese es el desafío que tenemos que vivir por haber perdido nuestro instinto animal, y es en la actualidad lo que nos está casi destruyendo. Pero por esas bipolaridades de la vida en los humanos podría ser también un trampolín, un salto hacia otra etapa evolutiva de la vida, tanto para nosotros como para el resto de las especies. Todo está por hacerse, todo está por decirse, siempre y cuando no destruyamos la "escuela" que estamos usando para aprender: nuestro mundo. Todavía creo que es posible ser sintético, y que a través de simples postulados, podamos generar los valores, las pautas, los modelos que nos guíen en nuestras vidas particulares y sociales. "Haz lo que quieras que te hagan", considero que es una máxima extraordinaria, y que bien entendida, sin ego personal, y con la generosidad que merece un buen modelo, podría ser la solución a todos los problemas actuales y la base para la prosperidad de nuestro destino evolutivo. Cada uno puede evaluar con este modelo de "máxima" cómo sería su vida y como sería la sociedad, en la que todos actuemos teniendo este principio como inviolable. Tenemos la inteligencia como para poder evaluar en cada caso individual cuál sería la reacción que genere este principio de total generosidad: ponerse en el lugar del otro desde uno mismo, y esperar lo mejor, lo más placentero, lo más benigno para el presente y el futuro de todos. Es un reto, pero al ganar inteligencia, y perder instinto, se genera este estado indefinido, en el que la elección de un modelo adecuado puede darnos más felicidad y prosperidad, mientras que lo contrario, nos llevaría hacia el sufrimiento, la involución y la violencia. Es una prueba, en esta escuela que es la vida. Podemos tomar el modelo de generosidad o podemos no tomarlo. Considero que de hacerlo, nuestra vida cambiaría instantáneamente. No hace falta que toda la sociedad tome esta máxima como modelo. Con que uno lo haga es un gran paso, porque todos nuestros actos se reflejan en el espejo de la sociedad y no hay actos secretos: a la larga todo impregna el tejido social, y podemos ser ejemplos con nuestra simple "vibración" en estados positivos y así contagiemos al resto de la sociedad con nuestras actitudes. Me acuerdo de la experiencia hecha con monos: "la importancia estratégica del mono número 100" "Como facilitar el salto de un bien cultural desde «algunos» a «todos»" que representa una especie de aprendizaje indirecto que no depende de las distancias físicas sino del "estado de conciencia" logrado, pueden ver una explicación en el link de Internet que figura abajo del artículo. Nuestro futuro como especie puede estar determinado, en gran parte, por todo lo que hicimos hasta ahora. Pero también está la posibilidad de cambiar, nunca es tarde para eso mientras haya vida. Creo que la guía que representan los valores y por supuesto los modelos son indispensables en este momento que vivimos si queremos lograr un cambio positivo en nuestras vidas y en la sociedad. Me gustaría ver a nuestra especie, algún día, con las ideas claras sobre cómo actuar en el mundo, y demostrar que el intelecto superó al maravilloso instinto animal. |
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Licenciado Alejandro Giosa
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Mientras el chamán guardaba en su bolsa de curaciones algunas hierbas e instrumentos, le repetía por milésima
vez a su único discípulo:
Busca al guerrero impecable Veamos: cuando el universo se expandió a partir del punto de antimateria que le dio origen, lo hizo de acuerdo a ciertas leyes que lo mantienen, aún, en equilibrio. No se trata simplemente de justificar la Creación a través de la teoría del Big-Bang, la teoría, en sí misma, no basta para explicar el fenómeno que, por ejemplo, hizo que las partículas producto de la explosión se mantengan rotando en orbitas regulares y que sobre algunas de ellas se haya desarrollado vida. Hay razones y leyes que así lo determinan, son paradigmas universales. Y siempre fue así porque se trata de una forma de hacer las cosas, de un "sentido" en el flujo universal que condensa ideas tales como la armonía y la estética. De otra manera el cosmos sería una masa caótica de cuerpos chocando entre sí, sobre los cuales la vida sería imposible. Según el modelo de la Creación, sin embargo, y a pesar de que aún sabemos muy poco sobre ella, existen ciertas pautas que mantienen la existencia en vigencia. El joven aprendiz de chaman quería un espejo en el cual reflejarse, un arquetipo a seguir para lograr sus objetivos. Sabía que debía ser fiel a si mismo, pero, al mismo tiempo buscar lo mejor de si-mismo. Y a esa imagen, el maestro le llamo "el guerrero impecable". Este modelo no es de esta forma u otra, es lo mejor de cada uno, lo más perfecto que uno pueda concebir de si-mismo. Basado en esto, cuando el joven salía a recorrer el mundo, no era engañado por las falsos reflejos de la vanidad, la misma que apaga cualquier deseo de ser un guerrero impecable. Y al pasar por la marquesina vio a la bella adolescente vestida con telas casi transparentes y coloridas y con su rostro maquillado magistralmente. Y lo que vio le gustó y lo deseó de inmediato; pero sabía que se trataba de una ilusión, porque, de tanto intentar, había ya percibido parte de su naturaleza guerrera y, desde allí, era inamovible. Y más allá divisó a una muchedumbre que saltaba y gritaba al ritmo de instrumentos musicales ejecutados por una banda. Los músicos vestían de forma extraña y la música le produjo deseos de bailar. Y así lo hizo. Pero sin olvidar que se trataba solo de otra ilusión, porque, de tanto intentarlo, había ya percibido parte de su naturaleza guerrera y, desde allí, era inamovible. ¿Qué modelos transmite nuestra cultura? Las jóvenes aplican más tiempo y dedicación a alisarse el cabello que a adquirir buenos modales o estudiar algo útil. La música mas vendida y más escuchada está lejos de ser la maravillosa combinación de armonías del pasado, la misma que nos hacia volar en paisajes bucólicos. Se dedica tiempo hasta a copiar los símbolos que las pandillas simulan con sus manos, pero casi nadie sabe nada de lo que, supuestamente, va a aprender a las escuelas. Un maestro es un empleado del gobierno, mal pago y mal cualificado. Un cantante de "rap" o "reguetón" es un héroe, millonario, vanidoso y exitoso, sin siquiera haber estudiado música o poseer el talento natural de cantar. Dejamos que las decisiones las tomen quienes aún no están capacitados para tomarlas y continuamos en esta escalada de negar los valores que sustentan la vida. Y no estoy hablando de moral. Hablo, simplemente, de estética. A los adultos nos da miedo hablar de estas cosas porque tememos que nos califiquen de "viejos". Entonces, nos montamos en la ridícula faceta de ser "cool" y amigos de nuestros hijos en vez de defender nuestra posición de padres que estamos aquí para, por lo menos, señalar el camino correcto. Porque, nos guste o no, existen muchas maneras de hacer las cosas, pero una sola de hacerlas correctamente. Y esa es la manera que elige el guerrero impecable. La vida no se sustenta sobre cualquier cosa. El éxito y la riqueza material pueden que sí. Los grandes hombres han sido disciplinados. Me refiero a los grandes hombres de verdad. El universo es disciplinado. ¿Y por qué creemos que la disciplina es algo malo para la vida de nuestros hijos? Quisiera saber en qué momento se volvió malo creer en la estética, la ética y la acción correcta. ¿Cuándo reemplazamos a Platón por Sponge-Bob? Podemos seguir haciéndonos los distraídos. Creyendo que falta de disciplina es igual a libertad. Que no importa que el Wi haya reemplazado al juego de pelota. Que los dichos de Beavis y Butterhead son más trascendentes que los de Gautama. Y dejar, pasivamente, que nuestros niños copien modelos erróneos cuyo único mérito es captar la atención de los medios de comunicación. Podemos, incluso, seguir siendo irresponsables cuando manejamos esos medios y la opinión pública. Y hacer política, religión y medicina, ejercer las leyes, solo para enriquecernos. Pero no esperemos que el modelo del consumo, alejado de toda poesía y conocimiento, nos lleve a una Humanidad mejor, a la paz mundial o a la felicidad. La irresponsabilidad conduce a la muerte. La negación de la estética es la causa de la fealdad de nuestro hábitat. La ignorancia es la base del odio, la xenofobia y el fundamentalismo. Aquello que hacemos, eso somos. exclusivo para «S.O.S. Psicólogo»
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Seonaidh Labhraidh
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¿Qué es y para qué sirve un modelo de vida? A veces lo único que nos separa de nuestros sueños
es la falta de compromiso y responsabilidad para luchar por lo que realmente queremos hacer y lograr
en nuestra vida. Tomar la decisión de hacernos responsables por nuestros actos y de abandonar
las zonas de comodidad en las que hemos vivimos por años, nos permitirá vivir en libertad. Libertad
de pensar, libertad de actuar y libertad de vivir como personas únicas e independientes. Un modelo
de vida nos dirige y orienta al desarrollo y toma de decisiones para lograr la plenitud.
Modelos de identificación de los jóvenes: Aparecen en esta época nuevas exigencias sociales: la belleza corporal, el cuidado del cuerpo, la moda de la exhibición. En este modelo cultural en donde la persona queda reducida a su apariencia física, no armónico con la integridad de su ser, existen dificultades para establecer vínculos satisfactorios, o sea, íntegros y plenos. Las modelos se han convertido en modelos de identificación para muchas adolescentes. Valeria Mazza, Pampita, Dolores Barreiro, Jesica Cirio, Julieta Prandi, Nicole Neuman son «modelos perjudiciales». La imagen y el cuerpo que venden digo que son perjudiciales porque lo que produce en las jóvenes es la presencia de síntomas de bulimia y/o anorexia. Los trastornos en la alimentación las pueden llevar a la muerte tanto a estas modelos como a las jóvenes que quieren ser como ellas. Este modelo de vida que nos venden los medios masivos y la sociedad hace que las chicas logren una forma de vida insana, solo para entrar a este mundo de la imagen. Hoy en día no solo existen los modelos de figura sino otros tipos: como la droga en la mayoría de grupos de música de rock, tropical o regatón que hacen alusión en sus letras a las drogas. Y los jóvenes consumen estos grupos que realmente no les aporta ninguna enseñanza, que los guíen hacia los buenos valores. Todo lo contrario los incita a la vagancia, la droga, etc. Observo que los jóvenes no tienen modelos verdaderos a seguir. Eso sucede por la época en que vivimos, hay mucho descreimiento masivo en las instituciones (iglesia, partidos políticos, sindicatos, justicia, legisladores, fuerzas armadas y, obviamente, la policía). Todos ellos en vez de dar buenos ejemplos hacen lo opuesto, los políticos mienten, son corruptos, los jóvenes saben que la policía está metida con la droga y no realizan su trabajo correspondiente, la justicia cada vez esta más confusa, la iglesia en vez de avanzar, actualizarse, ha quedado en el pasado. En efecto, podemos afirmar que en este fin de la primera década del mileno, los adolescentes enfrentan un período histórico progresivamente conflictivo en el que integrarse creativamente y constructivamente a la sociedad, se les complica día a día, porque no tienen un buen modelo a seguir que los guíen por el buen camino. |
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Prof. Carla Manrique
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