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pensando en Nicanor: se trataba de fotografiar las sonrisas de la vida La subjetividad ¿dónde asirla? en la sonrisa, en lo que emerge entre la risa y el llanto. El malentendido de la comunicación del cual tanto se ha hablado y se sigue hablando se advierte cuando con asombro nos encontramos con los Addád. Los Addäd son palabras de sentidos antitéticos en la lengua árabe, designan una cosa y su contrario, lo evidente y lo oculto. Algunas de ellas:
"La existencia de los Addäd (nos dirá Sami-Ali) verifica que en árabe pueden coexistir significaciones contradictorias sobre un fondo de identidad". La comunicación entre los seres humanos es un Addäd en sí misma. Decimos y no decimos, nos mostramos y nos escondemos, deseando que nuestro interlocutor adivine lo que ha quedado en suspenso, adivine la sonrisa. Somos precisamente también lo que no somos, aún siendo absolutamente visibles, nuestra sombra absolutamente invisible sostiene nuestra identidad. A pesar de todo ello, sombra y presencia ,aún pugnamos por pedir auxilio, porque algo ha quedado por fuera entre la risa y el llanto. "Idealmente, los Addäd nos sitúan en el cruce de caminos, suspendiendo provisoriamente la comunicación. Para comprender, es preciso abandonarse a un juego de posibilidades, antes de alcanzar, a través de la ensoñación, la cristalización perfecta el empleo de los Addäd son la ilustración de que claro y oscuro son idénticos, idénticos también la caída de la noche y el amanecer, idénticos por mostrar y esconder. De éste modo, los Addäd parecen constituir metáforas sustantificadas que concuerdan más con la intención de trasponer que con la necesidad práctica de informar. Pertenecen por su naturaleza al lenguaje poético, el que por su parte desprecia la contradicción. Sin embargo, este lenguaje se concilia con una experiencia que no se podría calificar de otro modo que de mística Los addád pertenecen por excelencia a esa parte del discurso que se desvive por comunicar lo incomunicable." Lo incomunicable, el tiempo de la sonrisa, cuando origen y fin emergen en un movimiento distinto, luego de metabolizaciones, aclaraciones, rastreos, merodeos, silencios, risas y llantos. La vida en la vida luego de tantas muertes en vida, la subjetividad apareamiento e identidad, tiempo del si mismo percibido, preparación para un nuevo movimiento, se renuevan las preguntas, ¿y para qué cómo, por qué, dónde? Tiempo y movimiento en nuestro cuerpo vigorizado y apaciguado, cuerpo que ríe en vez de llorar y llora al reír.
Nuestra piel comportándose como la naturaleza misma de los Addád. ¿Qué nos enseñan los Addád, sólo que algo es lo que es y su contrario?, no tan sólo eso. Nos promueven a poner nuestra capacidad en curso, la de "atrapar" la sensibilidad de quien las está utilizando. Piel: adentro y afuera, alma y cuerpo Tiempo sensible de la sonrisa. Identidad. |
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Licenciada Rut Diana Cohen
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Clínica es un concepto que a veces supera las definiciones formales que se le atribuyen. En mi particular opinión deseo hacer de la idea de clínica una actividad concreta y humana en la que prime por sobre todo el sentido del amor al prójimo. Sé bien que no es ésta una forma muy común de conceptuar la clínica.
Cuando hablamos de amor en el ámbito clínico muchas mentes suelen ponerse alertas y sacar a relucir sus hipótesis acerca del "amor" y de la clínica. Desde ya opino que la mayoría tiene hipótesis degradantes respecto a la intersección entre ambas experiencias. Es amor por un lado y la clínica por el otro. Sin embargo sostengo que los grupos se mantienen o se distancia de acuerdo a los vínculos de amor o de falta de amor que se manifieste en ellos. Muchos son los casos en que un grupo de personas se reúnen para hacer una sociedad con fines comerciales y al poco tiempo se separan sumidos en el fracaso. Otras veces un grupo de personas se reúne, fracasa y a pesar de eso sigue unida encarando nuevos proyectos, luchando por otra meta. Tal vez el éxito o fracaso no dependa directamente de los vínculos afectivos (aunque creo que influye positivamente), pero no cabe duda de que ese tipo de relación hace más placentero el camino común compartido. También sucede que en los casos en que la burocracia introduce sus tentáculos, no es posible elegir con quién se comparte una labor, y se produce una mixtura de lazos algunos deseados y otros no. Algunos de amor, otros de indiferencia, y tal vez otros de odio. En esos casos el funcionamiento de los grupos de trabajo se hace difícil y la mayoría de las veces la misma relación que se da dentro del grupo de tareas se proyecta al exterior del mismo produciendo un servicio caracterizado por altibajos en los resultados obtenidos. En el caso de un servicio de psicopatología de un hospital, por ejemplo, pueden manifestarse favoritismos, discriminación, indiferencia por el paciente y otras aberraciones que como agentes de salud deberíamos prevenir y solucionar. En Sudamérica es común que los grupos de trabajo se conformen de acuerdo al potencial burocrático (títulos, puntajes o bien favoritismos) y pocos son los casos en que se da la conjunción espontánea y deseada de los profesionales. De ese modo podría decir que la mayoría de los servicios tienen muchas deficiencias y en algunos casos hasta producen efectos negativos en los destinatarios de los mismos. Deberíamos cuidar en forma celosa la conformación de los grupos terapéuticos que conformamos, tanto para nuestra salud como para la de nuestros pacientes siempre que sea posible hacerlo. Eso aunque no queramos reconocerlo implica profundizar en el estudio de los lazos afectivos que generamos con nuestros colegas. Ese es para mí el primer paso a tener en cuenta cuando pretendemos ofrecer un servicio valioso a alguien, sean éstos pacientes individuales, en grupos, empresas y organizaciones de cualquier tipo. También soy de la convicción que la atención de pacientes en grupo no puede realizarse por un solo terapeuta, sino al menos por dos de éstos. Es imposible elaborar la implicación con un grupo en forma individual. Creo que esto favorece solo a procesos degradantes, entrópicos, dentro del grupo. Me baso en muchos indicios, pero para hacer una analogía podría decir que por ejemplo, para detectar un objeto en el espacio físico se suelen usar "triangulaciones". Eso implica que debe haber tres "observadores" para poder llegar a una lectura "objetiva" de la ubicación de un objeto en el espacio. Cuando de seres humanos se trata, el caso me parece más complejo, y llegaría a decir que tal vez (con suerte) tres terapeutas podrían hacer un buen trabajo, si los lazos entre ellos lo hacen posibles (vuelvo a referirme a los lazos afectivos). Entonces es mi opinión que para encarar un grupo de pacientes es necesario contar con un grupo de terapeutas. También pienso que los grupos de pacientes necesitan ser "celosamente" conformados para que se pueda repetir lo que desarrollé sobre los grupos de terapeutas: que sean grupos unidos por una corriente afectiva positiva. Es sabido que una disonancia cognitiva puede mantener las buenas relaciones entre las personas, pero una emoción negativa (odio, celos, envidias, etc.) difícilmente lo permitan. Eso implica un estudio que muchas veces no estamos habituados a hacer los psicólogos, que es la de analizar el perfil de la personalidad del paciente y establecer categorías de afinidad entre ellos, a modo de que llegado el caso, se puedan conformar grupos de funcionamiento que tiendan al crecimiento, y no que disipen sus energías en conflictos afectivos entre ellos. |
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Lic. Alejandro Giosa
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Autores:
Marianela de la C. Prendes Labrada, especialista de I Grado en Ginecoobstetricia e instructora en MGI; Rita María Gutiérrez González, especialista de I Grado en MGI; Wilfredo Guibert Reyes, especialista de I Grado en Psicología de la Salud e instructor en MGI del Policlínico Docente Reina.
Vías de contacto:
La leche materna se considera la mejor y más importante fuente nutritiva para el niño en los primeros 6 meses de la vida. Entre las innumerables ventajas que se le atribuyen figuran la prevención de las enfermedades diarreicas durante el primer año de vida, la protección contra problemas alérgicos, la disminución de la probabilidad de padecer cáncer, diabetes, entre otras; además para la madre disminuye el riesgo de desarrollar cáncer de mama, contribuye a la rápida involución del útero en el puerperio e interviene en el espaciamiento de los embarazos. Por otra parte la lactancia materna fortalece la relación afectiva entre la madre y el hijo. Hoy es un hecho aceptado universalmente que la leche materna debe constituir el único alimento que el niño reciba durante los primeros 4 a 6 meses de vida, lo cual garantiza el alimento ideal para el desarrollo y crecimiento pleno, reduce la morbimortalidad en edades tempranas y disminuye el riesgo de adquirir enfermedades crónicas no transmisibles en la adultez. En nuestro país (Cuba), a pesar de la promoción que se realiza para lograr la lactancia materna exclusiva durante al menos los 4 primeros meses de vida, diversos factores conspiran contra el logro de este objetivo de manera que a pesar de que la gran mayoría de las madres son dadas de alta de los hospitales con lactancia materna exclusiva, muchas de ellas la abandonan antes de los 4 meses. Por esto nos propusimos identificar los factores maternos que se asociaban con mayor frecuencia al abandono de la lactancia exclusiva antes de los 4 meses en nuestra comunidad, para erradicarlos. Métodos Se realizó un estudio descriptivo retrospectivo en el período comprendido entre enero/1995 y junio/1997 en los 17 consultorios de un Grupo Básico de Trabajo del Policlínico Docente Santos Suárez. Se seleccionó una muestra de 236 madres de niños nacidos en 1995 y 1997, a partir del total de niños nacidos en ese tiempo que fueron 252 en los 17 consultorios. A las madres de los niños de la muestra se les aplicó una encuesta luego de haber transcurrido entre 6 meses y un año después del parto. En los casos en que se consideró necesario se consultó al Médico de Familia y/o se revisó la historia clínica del niño. Los datos obtenidos se cuantificaron por el método de palotes y se procesaron por el cálculo porcentual, los resultados obtenidos se presentaron en 5 tablas de doble entrada. Resultados
Se refleja la distribución de los niños según la duración de la lactancia materna exclusiva, observándose que la mayoría de las madres (52,5%) lactaron menos de 4 meses de forma exclusiva, predominando las que lo hicieron entre 1 y 4 meses (36,3%). Al relacionar la duración de la lactancia materna exclusiva con algunas características sociodemográficas maternas (tabla 2) vemos que la mayoría eran madres entre 20-29 años (50,4%), trabajadodoras (62,4%), con nivel de escolaridad medio (63,2%) y con unión estable (85,5%). Las madres adolescentes abandonaron con mayor frecuencia la lactancia materna exclusiva durante el primer mes (38,1%), así como las que tenían nivel primario (47,8%), las estudiantes (100%) y las solteras (58,8%). La mayoría de las madres estudiadas eran primíparas (63,2%) siendo éstas las que con mayor frecuencia abandonaron la LME antes del mes (20,3%), en comparación con las multíparas en las que hubo una mayor tendencia a prolongarla entre 1 y 4 meses. La causa de abandono de la lactancia materna exclusiva referida con mayor frecuencia por las madres fue el no tener suficiente leche (81,6%), cuestión que no fue corroborada en ningún caso por el Médico de Familia. Todas las madres que abandonaron la lactancia materna exclusiva antes de los 4 meses refirieron haber recibido información y asesoramiento sobre la lactancia materna durante el embarazo y puerperio (100%), la mayoría de ellas conocía al menos 3 ventajas de la lactancia materna (97,8%) y conocían antes del embarazo que la lactancia materna era beneficiosa para el desarrollo y la salud de su hijo (54,3%). Discusión
A pesar de la labor de promoción llevada a cabo en nuestro país para fomentar la LME hasta los 4 meses o más, nuestros resultados ponen de manifiesto que aún nos queda mucho por hacer. Otros autores cubanos han encontrado resultados semejantes, en tanto que en estudio realizado en la República Dominicana la media de los niños lactaron hasta 6 meses o más. Hay que señalar que a diferencia de lo reportados por otros autores el 100% de los niños de nuestro estudio inició la lactancia materna. A pesar de que la mayoría de las madres de nuestro estudio tienen características sociodemográficas que favorecen la lactancia materna exitosa muchas la abandonan antes de los 4 meses. La poca preparación y la inmadurez propia de la etapa de la adolescencia muchas veces determina el abandono precoz de la LME por estas madres. A medida que avanza la edad la mujer toma conciencia de la importancia de su rol de madre y aumentan las posibilidades de prolongar la LME. Nuestros resultados coinciden con los reportes de otros autores. Las madres estudiantes tienden a abandonar precozmente la LME muchas veces obligadas por la necesidad de su incorporación a los estudios. En cuanto a las trabajadoras el hecho de que las leyes laborales protejan a la mujer brindándoles descanso y una buena parte de su salario en los 6 meses posteriores al parto, hace que la necesidad de incorporarse precozmente al trabajo no se encuentre entre las causas de abandono de la LME en nuestro medio. En otros países se reporta un incremento en el destete precoz entre las mujeres trabajadoras. A medida que aumentó el nivel de escolaridad materno se incrementó el número de madres que lactan a sus hijos más de 1 mes. Los reportes en este sentido son controvertidos, y en tanto unos autores coinciden con nuestros resultados, otros han encontrado mayor probabilidad de abandono de la lactancia materna o de no iniciar la misma entre madres con mayor nivel de escolaridad. El abandono precoz de la lactancia materna exclusiva que ocurre con mayor frecuencia entre las madres solteras se le atribuye a la inestabilidad emocional y falta de apoyo instrumental necesarios durante este periodo. Por otra parte muchas de estas madres solteras suelen ser adolescentes en las que se suma además la falta de preparación psicosocial y fisiológica para asumir en todos los planos el hecho de ser madre. Hay que tener en cuenta el papel del cónyuge, la familia y los grupos de apoyo para la lactancia materna a los cuales se les debe brindar información, asesoramiento y adiestramiento en habilidades sociales. Las madres primíparas abandonaron la LME en el primer mes con mayor frecuencia que las multíparas, ello pudiera deberse a la poca experiencia y desconocimiento de las técnicas de amamantamiento de las primeras, lo cual favorece la aparición de grietas del pezón y otras molestias para la madre y el niño que en una madre mal preparada y orientada puede llevar al abandono de la lactancia materna. En este grupo estaban incluidas todas las madres adolescentes y estudiantes, por lo que además del deconocimiento y la inexperiencia pudieran interactuar otras condiciones desfavorables. Nuestros resultados coinciden con lo reportado por otros autores. Las causas que refieren las madres para el abandono de la lactancia materna exclusiva antes de los 4 meses, nos hacen pensar que existe entre ellas desconocimiento sobre técnicas de amamantamiento y poca motivación con respecto a la lactancia materna, a pesar de que todas recibieron asesoramiento y orientación sobre lactancia materna durante el embarazo y el puerperio y conocen que es beneficiosa para el desarrollo y la salud de su hijo. Esto responde a que durante mucho tiempo con los progresos de la civilización y la integración social de la mujer, se subvaloró el papel de la lactancia materna aceptándose la lactancia artificial como método más práctico y que permitiría la rápida integración de la madre a las actividades sociales, sin tener en cuenta los riesgos. El desconocimiento de las técnicas de amamantamiento puede dar al traste con la duración de la lactancia materna, causando ansiedad en la madre que tiende a ofrecer otros alimentos al niño bajo la creencia errónea de que no tiene leche suficiente. Enfatizándose en las ventajas y beneficios que aporta la lactancia materna, mejorando la calidad del asesoramiento que se brinda a las madres con respecto a las técnicas de amamantamiento y manteniendo un vínculo estrecho de ellas con el equipo de salud de su área de atención y con las redes de apoyo para la lactancia materna, aumentará la probabilidad del éxito de la misma. Los resultados nos permiten concluir que la mayoría de las madres abandonaron la lactancia materna exclusiva entre 1 y 4 meses, y que los factores maternos que se asociaron con frecuencia al abandono de la lactancia materna exclusiva antes de los 4 meses fueron la edad menor de 20 años, madre estudiante, nivel de escolaridad primario y la primiparidad. |
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