¡La vejez debe ser joven!

Si los valores son inmanentes y trascendentes en su esencia, cada generación traza su camino para alcanzar su ideal.

Es sobre ese punto solamente que las generaciones se oponen.

Gide quería el bien como su madre, pero el camino que tomó para alcanzarlo fue el opuesto del de su madre.

El drama humano y su grandeza es el esfuerzo de cada generación para alcanzar el ideal humano "Dios lo ha querido" decía Lamartine: Dios ha querido que la juventud reconstruya sobre el ideal del momento lo que la verez en su tiempo habia preparado sin darse cuenta ella misma lo que estaba haciendo y será así por los siglos de los siglos.

***

El hombre no es libre de elegir su destino que está en las manos de Dios pero puede dirigir sus acciones al interior de ciertos límites.

El hombre puede aprobar ó desaprobar la juventud generadora de cambios que pueden aportar una gran piedra al edificio del cambio como consideraba Renan.

Llegados a cierta edad algunos se quejan de los perdidos viejos tiempos.

Eso se observa en la psicologia personal pero. ¿No será el caso en el plan social, donde las sociedades en decadencia se comportan como los viejos para los cuales todo tiempo pasado fue mejor?

Doctora E. Graciela Pioton-Cimetti



Es mejor que yo decline el tema en prima persona.

Es fácil citar kilómetros de textos sobre el tema pero eso no nos lleva a confrontarnos a nuestra propia situación.

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¿Que es para mi envejecer?

Perder en juventud y ganar en sabiduría.

Desde que nací me busco desde que tengo consciencia deseo saber quién soy, que vine a hacer en la tierra, y esa búsqueda continúa y así se van dando respuestas parciales que aportan el crecimiento de la sabiduría.

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Hoy día, por ejemplo, observo y me pregunto. ¿Porqué mis preferencias cambian? ¿Porqué mis certezas se vuelven mas sólidas? ¿Me gustaría volver atrás en mi vida para hacerla diferente? ¿Soy capaz de querer? ¿Donde estoy con respecto a mi misma?

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Mi voluntad de encontrar respuestas es enorme y estoy segura que las encontraré, porque quiero y alcanzo sucesivas respuestas parciales, porque estoy bien viva. Nada se termina exhaustivamente y como estoy consciente del paso del tiempo mi búsqueda de respuestas se acelera en el aquí y ahora enteramente.

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Doy y recibo. Estoy más presente que nunca y siempre hay puntos que se aclaran.

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Enseño y aprendo...

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Mi vocación es la vida en presente, siempre en presente.

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Me duermo en paz pero me despierto con preguntas y eso hace que el despertar no sea siempre apacible. Las preguntas son más fuertes que el sueño.

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Prefiero mi presente a mi pasado. Los más bellos momentos de mi vida están terminados.

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No conozco la resignación. Soy una guerrera innata. Creo saber dónde quiero ir y cómo lograrlo.

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La evolución de la consciencia objetiva no se termina nunca: mucho para aprender, para comprender. Cada día dejo venir, contemplo afín de comprender y poder luego interpretar. Las sincronicidades aparecen cada día para indicarme si mis elecciones e interpretaciones han sido correctas ó incorrectas.

***

No tengo miedo de la contra transferencia porque me veo actuar, observo mis silencios, mis emociones...

El axe racional de mi psiquismo domina sobre el irracional, es decir que dejo venir mis intuiciones que guían mis actos y mi nivel de empatía sin identificarme al sufrimiento del otro.

Mis sentimientos me guían para encontrar la brecha en el otro y en mi misma.

***

¿Tengo miedo de envejecer? Non pero si de sufrir. Pasé tres años con una ciática infernal pero no interrumpí ninguna de mis numerosas y diversas actividades. No podía caminar sin sufrir... ni vivir sin cuestionarme.

***

¿Tengo miedo de envejecer? No. Tengo miedo de verme privada de mis rituales placenteros de ser independiente que sabe enfrentar la vida sola ó acompañada.

***

Hace algunos años una paciente muy querida me pidió para su aniversario que le constestara las siguientes preguntas:

1/ ¿Cómo envejecer en paz y prepararme a la muerte?

2/ ¿Cómo aceptar la degradación del cuerpo y del espíritu que la enfermedad y la perdidade de la memoria en mis consultaciones?

3/ ¿Con respecto a mi estructura fóbica como defenderme del pánico?

4/ ¿Qué es peligroso para mi psicológicamente?

5/ ¿Cómo hacer frente al miedo?

6/ ¿Cuáles son mis fragilidades y mis fuerzas?

7/ ¿Cómo dar al otro sin dejar de protegerse de ser abusado por él?

8/ ¿Cómo hacerse querer del otro? ó es preferible aceptar de no poder ser querida tal que yo soy?

El título de su correo era el siguiente. Ocho preguntas de una obsecianal-fóbica-hipocondríaca con trazos melancólicos.

La carta finalizaba así:

· Gracias es una palabra débil con respecto a todo lo que me has dado

· Gracias por tu presencia cotidiana. No hay un solo día en el que no estés conmigo en el pensamiento

· Gracias por estar aquí por todos nosotros, disponible y receptiva para ayudarnos a atravesar las prueba de la vida

· Gracias de tu compañía más allá de nuestras resistencias para guiarnos en el camino hacia la consciencia

· Gracias de haberme inyectado el gusto de vivir como una mujer libre

· La lista podría ser mucho mayor tal es mi reconocimiento de tratar de hacer me ser lo que vos sos

"Avec tout mon amour".

***

Yo traté de responder pero no podemos ser siempre infalibles en todo.

Ella debía festejar sus 60 años el 10 de junio. Se puso furiosa, no quiso festejar aunque está bien viva y mucho mejor. Pero lo que le falta para adquirir consciencia de la gracia de un año más es aceptar lo que ya llegó a ser.

Hecho en Paris el 18 de junio del 2015
y es el cumpleaños de mi nieta Malena que está en mi auque esté
lejos y su tiempo me cuestiona.
El cielo está límpido....
Las preguntas siguen llegando y las respuestas también...
Doctora E. Graciela Pioton-Cimetti



Envejecer. Es un término inexacto. Supone inmovilidad.

Tal vez podríamos decirnos revitalizar el diálogo y el encuentro con la vida.

Suponer envejecimiento es tan sólo la aparición de fórmulas que introducen la inmovilidad de una época de la encarnación en la que proyectamos un desconocimiento generalizado sobre muchas situaciones, oportunidades, incluso convenciones sociales que se desarrollan a través de un aprendizaje generalizado.

Suele decirse que la juventud o la adultez trae consigo una mirada prometedora.

Y en ese diálogo o reencuentro con la vida en la época en la que los años han trascurrido nos encuentra sin tanto apuro, con una mirada situada en el ahora y las enseñanzas a flor de piel para caminar en simultáneo con lo anterior y lo actual.

Tiempo de sabores premiados por la paciencia, por la compasión y las motivaciones duraderas o recién nacidas.

Pero sin duda un tiempo en que es preciso ser conscientes que podemos dejar huella de nuestros pasos por el planeta compartiendo nuestros aconteceres.

Los talentos aparecen para alivianar lo que supusimos ignorancia.

Vivir es conocer, movimiento permanente respirando la energía de todo cuanto nos rodea.

El mayor de los talentos es la plenitud de nuestro palpitar.

El corazón expandiendo su energía y su longitud de onda inmensa se presenta como una conciencia liberada de la opresión de autoridades externas a nuestro ser.

Tiempo de empoderamiento, de una humilde apreciación de quienes somos, de nuestros quehaceres, nuestras emociones y pensamientos.

Hay un silencio que se va instaurando para reconocer recuerdos, susurros, tensiones y movimientos recurrentes que opacaron la creatividad.

Y aquí estamos en éste reencuentro con la vida en la época en que hemos caminado, presurosos o no, por mundos posibles y encuentros cercanos con la creatividad en nuestras manos libres para acunar el nacimiento o renacimiento de nuestra oferta a la vida.

Una nueva oferta… tal vez con el acopio de las experiencias de nuestras otras vidas planetarias o en el multiverso todo, inscriptas en nuestro inconsciente pujando por irrumpir en la conciencia con amor.

Sabemos de dolores, de incomprensiones, de angustias y sufrimientos.

Pero sabemos que la maravillosa historia de la humanidad tiene como rasgo esencial su capacidad de regeneración, de luminosidad, de bondad e invención.

El encuentro renovado con nuestras vidas es esa capacidad de transmutación que acaricia el tiempo de la sabiduría.

Esa sabiduría que no son sólo conocimientos, sino la confianza en el continuo advenimiento de un devenir que nos va encontrar presentes o no, pero que envuelve a la humanidad toda en un manto brillante y amplio en el que la siembra y la recolección del amor siempre estuvo y estará presente.

Son épocas en las que como siempre las creencias muchas veces nos separan, agudizan protestas y segregaciones.

Los astrólogos dirían que Saturno en Sagitario trae precisamente esto alarde de posiciones adversas al entendimiento y la libertad de expresión de lo que cada uno cree y desea.

Sabiduría es en este reencuentro con la vida convalidar la necesidad serena de alimentar las posiciones benéficas que nos permitan evolucionar en lo personal y en lo social en la ascensión de la humanidad extendiendo los brazos hacia nosotros mismos y nuestros semejantes.

Es un tiempo precioso de acopio, de recopilación, de sanación.

Nuestro planeta tierra tiene aún zonas deshabitadas.

Nuestro ser tiene zonas deshabitadas.

Tenemos la capacidad y la posibilidad de descubrirlas y habitarlas con bondad, con compasión y con amor.

Lic. Rut Cohen



Las cosas materiales sufren las leyes de la caducidad. Todo lo material tarde o temprano caduca, envejece, pierde sus propiedades y se transforma en otra cosa. Los humanos no escapan a esas leyes. Pero es curioso, ya que en sí lo que caduca son las cosas materiales y a pesar de que el cuerpo humano es material, escuché decir, creo que con bastante acierto, que los seres vivos reemplazamos todo nuestro material estructural en el transcurso de algunos años. Es decir que todo el componente biológico reemplaza su materia y aunque conserva su forma, no mantiene sus componentes básicos que se reemplazan por otros a través de la alimentación y los medios propios de nutrición que tiene el cuerpo.

Entonces mi pregunta es ¿Porqué envejecemos? ¿No será que se infiltró un patrón cultural que copia a la naturaleza mineral? ¿Envejecen los minerales?

En sí parece que todo se transforma, tal vez llamamos envejecimiento a la propia y natural transformación.

Pero al final de cuentas ¿Es la única opción envejecer con el paso del tiempo?

El ciclo de la vida y la muerte nos afecta a los seres vivos, eso es cierto. No hay ser vivo que no muera, o bien no fue encontrado nunca. Pero ese tema me parece se nos escapa de nuestras posibilidades de razonamiento actual. El "¿por qué hay que morir?" es una incógnita para la mayoría de nosotros. Si no estuviera la muerte sería más lógico que nuestros cuerpos se repararan como lo hacen habitualmente y no habría motivo para presentar los signos típicos del envejecimiento. Digamos que la naturaleza nos provee de la sabiduría para que nuestros cuerpos se mantengan en perfecto estado durante la vida, y me arriesgaría a decir que tenemos los mecanismos para también mantener el aspecto juvenil eternamente. En ese sentido, somos más sofisticados que los minerales y tenemos el poder de adaptación que ellos no tienen aparentemente. Lo que pasa tal vez es que alguno de esos procesos se "cansan" y no actúan como antes y produce fallas en los mecanismos de regeneración y por lo tanto producen muestras de vejez en nuestros cuerpos.

Pero entonces lo que no sabemos es: primero, porqué tenemos que morir, y segundo porqué nos fallan los mecanismos de mantención del cuerpo.

Lindas incógnitas para ser contestadas por los científicos. Aunque me parece que no hay muchos dispuestos a emprender una investigación tan condenada al fracaso. No conozco ninguna respuesta convincente al respecto.

En este punto en que preguntamos ¿Por qué morimos? es donde se filtran las religiones pretendiendo dar explicación a este vacío que se abre en nuestro entendimiento.

¿Es imprescindible envejecer? Sería una pregunta más suave que la de ¿Es necesario morir?

Parece que las explicaciones sobran, por parte de esoteristas y religiosos, aunque a mi se me "caería la cara de vergüenza" si tuviera que sostener esas posturas en publico.

Muchas explicaciones dan pena. No se puede entender como gente seria y educada puede sostener historias fantasiosas de un dios que dispone la muerte de sus hijos porque se enojó con ellos…y eso que son gentes que visten con saco y corbata…

Los humanos somos muy torpes. Nos creemos muchas cosas por "deber", por ser "buenos chicos". Pero cuando nos transformamos en hombres adultos y sostenemos posturas de niños, todo se transforma en un espectáculo de ridiculez total.

El hombre crece pero su mente no. Me parece que deberíamos ser más flexibles y aprender de los errores y de las experiencias. Dejar de sostener ideas extravagantes sería una buena forma de sembrar la duda como para empezar a pensar respuestas más coherentes, que nos hagan bien en el transitar de nuestras vidas.

Así, tal vez, cada uno tenga una respuesta diferente de lo que es la vida y la muerte con su consecuente o no envejecimiento. Tenemos miedo de investigar por nuestra propia voluntad. Tenemos miedo y me parece que ese miedo también es aprendido (y enseñando por la religiones y el poder dominante). Por eso las respuestas de nuestras vidas están respondidas por otros y los miedos son actitudes inculcadas para que no investiguemos y así nos apliquen las ideas desde otras mentes que parece que sí saben lo que hacen y lo que quieren.

Me dan pena las religiones y los políticos que pretenden saber lo que es mejor para nosotros. Pena me dan. Son muy ignorantes. Podrán dominar, pero no ser felices. Felices podemos ser nosotros, que no pretendemos comandar multitudes siendo líderes religiosos o políticos. Podemos ser felices decidiendo no envejecer por ejemplo. Podemos decidir no enfermarnos por ejemplo. Y si la muerte tiene que llegarnos, que nos llegue, porque tal vez la muerte es el comienzo de algo mejor. Pero cómo llegamos a ella es algo que podemos dominar. Yo decidí llegar sano, con salud, con bienestar y felicidad. Lo estoy logrando porque eso es lo que decidí. Si bien suele haber contratiempos, no admito la idea de transitar la vida pidiendo limosna.

Y a veces las respuestas llegan. Y la vida cobra sentido. La muerte también. Y el envejecer tal vez sea una opción que pueda controlarse con el accionar de cada día. Toda nuestra vida puede controlarse con las acciones de cada día, hasta el último e indefectible día.

Licenciado Alejandro Giosa



"… y el joven Siddharta, cuando al fin logró escapar del palacio y recorrer las calles de la ciudad, descubrió que los hombres sufrían y que este sufrimiento se debía a la miseria, enfermedad, vejez y muerte…"

Y aunque el joven se convirtió en adulto y sabio, hasta el punto de ser considerado como un Buddha por el pueblo y los sacerdotes y dedicara su vida a descubrir el remedio de los cuatro males que nos afectan y predicara su enseñanza durante cincuenta años, la cual llena doce mil libros, la humanidad siguió sufriendo de los mismos dolores por siempre.

El universo es creado a partir de una fuente desconocida que emana energía fría y oscura, la cual produce dos aspectos del cosmos: el caos y el verbo. El verbo ordena la luz a partir de la materia y de allí en más todo se expande a partir de este vehiculo energético. Los distantes mundos son alimentados de esa misma energía oscura a partir de los diferentes "soles" que operan como antenas repetidoras.

Hasta este punto la energía se asocia a sí misma produciendo diferentes cosas, pues tiene la característica de estar compuesta por partículas con información, energía y conciencia. Así, el universo es un gran procesador de información acerca de si-mismo.

La energía posee, como propiedad, la característica de ser eterna y transmutar. Pero en el mundo material, en las tres dimensiones más bajas de la manifestación universal, las cosas crecen, maduran, decrecen, mueren y se descomponen. Es como si la materia no tuviera el poder de eternidad que tiene el resto del universo. Aunque la energía vuelve al cosmos y sigue siendo imperecedera, todo lo que aquí vemos es odiosamente impermanente.

Por esto, resulta curioso que el Buddha, al mismo tiempo que predicara acerca de que el deseo es el motor del sufrimiento, lo hiciera también sobre el entendimiento de la impermanencia.

¿Esto significa que no encontró la solución a los cuatro males de la humanidad?

Buddha encontró lo permanente dentro de lo impermanente, pero jamás logró que la humanidad dejara de desear y de sufrir.

¿Y por qué el deseo o qué clase de deseo nos impulsa al dolor?

En las religiones judeo-cristianas (incluyendo al islamismo) el sufrimiento (sacrificio) es la base de la salvación. Mientras que esta implica que luego de mucho sufrir, si abrazas al profeta, irás a un cielo donde dejarás de sufrir. La pregunta es por qué entonces este dios padre, amoroso y solícito, no nos envía, directamente al cielo por que debemos pasar por estos martirios.

La teoría es que el sufrimiento nos mejora ¿pero cómo puede ser mejorado un espíritu perfecto? Simplemente porque las religiones judeo-cristianas no apuntan al espíritu sino al alma, la cual es "creada" por dios y forma parte del legado de la vida en la tierra. El alma es el vehículo por el cual el soma, mediante la acción y el sufrimiento, perfecciona al alma. El alma perfecta, así, va a morar al cielo, cerca de Dios. Esa es, por lo menos, la promesa.

¿Y que pasó con el espíritu, mientras tanto?

Curiosamente, estas religiones omiten hablar de la diferencia entre alma y espíritu, dejando al contienda en la dualidad cuerpo-alma (negativo-positivo)

Pero "así como es arriba, es abajo" y si existe una fuerza energética neutra que armoniza al positivo con el negativo, esa fuerza es el espíritu, el cual es eterno, posee toda la información, canaliza toda la energía (de la fuente) y es conciencia pura.

Según lo que les digo, que no es una cuestión de especulación o discusión, sino un hecho que sólo puedes comprobar empíricamente, tenemos dos mundos enfrentados:

  • El material, habitado por nuestro complejo cuerpo-alma y gobernado por dios, donde el deseo nos ata a una cadena inevitable de sufrimiento, para escapar luego a un cielo perfecto,
  • El espiritual, habitado por espíritus puros y no-nacidos, gobernado por la fuente (aun en hebreo), donde todo es eterno, la información es completa y la conciencia total.

La pregunta que surge aquí es: ¿por qué el espíritu está atado al alma/cuerpo?

Ese es el gran misterio.

En el pasado cercano, la cultura de los cataros (cristianos agnósticos) predicaba que el espíritu había sido traicionado por el dios que adoran los cristianos (Jehová/Yahvé) y que éste había engañado a los espíritus puros para atraparlos en su creación, pues debido a su imperfección básica (haber sido realizada a espaldas del Dios Absoluto), su creación no prosperaba. El arma que utilizó para atraparlos fue el deseo y esto es en cierta forma metaforizado en el mito de los ángeles caídos. En cierta forma, si consideramos el dolor que hay en este mundo, resulta difícil asociarlo a la creación de un dios amoroso y paternal.

Obviamente es una teoría que no podemos comprobar, aunque el hecho de que la iglesia se tomara el trabajo de hacer una cruzada contra ellos y los exterminara (asesinando cruelmente a hombres, mujeres y niños) y destruyera sus ciudades, resulta bastante llamativo, sobre todo considerando que los cataros eran, también, cristianos.

Si tomamos como cierto que hay un nexo entre espíritu y alma, es a través del mismo que tenemos acceso (intelectual o intuitivo) al mundo de las ideas y, de alguna forma, a la verdadera salvación que significaría retornar a nuestro espíritu inmortal; siendo ésta la verdadera enseñanza de Jesucristo, coincidente con la budista, ya que ambas prédicas, estudiadas en profundidad, hablan de la formación de un vehículo de luz (el cristos o el boddhichitta) para retornar a nuestro espíritu original. Y, de alguna forma, es esto, este retorno, los que Jesús muestra en su "resurrección", el triunfo del espíritu sobre la materia: Jesús, montado en su cuerpo kristico, venciendo a la muerte.

    Cruzada contra los albigenses, condenados a la hoguera

Esto nos pone en una opción delicada. O seguimos la recomendación de la "salvación del alma" para morar junto a dios (Yahvé) o trabajamos en la formación de nuestro cuerpo de luz (cristos o boddhichitta) para retornar a nuestra esencia espiritual que siempre ha morado junto al Dios Absoluto, la fuente.

Se debe tomar en consideración que, mientras que la postura judeo-cristiana, reduce al hombre a una "creatura" de escaso alcance en el contexto universal, la postura gnóstica lo pone al nivel de ser la conciencia de Dios, lo cual coincide lógicamente con una concepción de universo eterno e infinito, donde todo es y no-es, al mismo tiempo.

Guaynabo, Puerto Rico, junio del 2015
exclusivo para «S.O.S. Psicólogo»
Juan Carlos Laborde



¿Cuál es la mejor edad, la más feliz, productiva o mejor para vivir? No es posible contestarlo con acierto. En verdad, dependería de cómo asimile y asuma personalmente el hecho de vivir quien conteste la pregunta, siendo que, seguramente, reflejaría su propia ideología.

Es que cada edad pudiera ser ideal para algunas realizaciones e inconveniente para otras. Así, por ejemplo, se requeriría juventud para practicar con éxito algunos deportes de gran impacto físico como el fútbol y el béisbol; pero no así para aquellos que compiten en otros como el ajedrez, donde la edad no es el elemento determinante.

Asimismo, actividades científicas, artísticas e intelectuales pudieran corresponder igualmente en su máxima excelencia, tanto a personas jóvenes como aquellas de avanzada edad. De hecho, las páginas de la historia están llenas de casos de personas quienes toda su vida intentaron realizar algo extraordinario en estos campos, muriendo viejos luego de muchos intentos, sin lograrlo; en cambio, jóvenes o personas de mediana edad, en el mismo campo, sin demasiado esfuerzo, lograron extraordinarios resultados.

¿Dónde está el secreto? No lo sé, ni me preocupa desconocerlo. Lo que sí se es que toda edad es buena para disfrutar de este maravilloso mundo en que vivimos. Pienso que toda edad es buena para ser felices. Quiero decir que para mí la mejor edad es aquella que se disfruta plenamente.

La edad y el tiempo son conceptos culturales; es algo que los humanos inventamos y que tiene que ver únicamente con nuestro cuerpo, porque a nuestro espíritu no interesa para nada la edad, porque no envejece. Es por lo cual, independientemente de la edad, el individuo disfruta y valora el amor, la dignidad, la lealtad, la fe, el optimismo y la esperanza.

Por lo respecto a mi persona, no puedo decir que en mi niñez o juventud hubiese sido más feliz o más productivo que hoy con mis 33 años, porque en toda edad consciente amé, estudié, trabajé, disfruté de la vida y de las personas que conformaron mi entorno.

Sin embargo, no puedo dejar de proyectar que a partir de hoy y hasta mi último día en esta tierra de vivir plenamente la vida, física y espiritual. En estos maravillosos diez años he disfrutado del amor más verdadero con el hombre que tanto amo Alejandro, los mejores momentos con mis mascotas amadas que algunas están y otras se fueron a un maravilloso viaje lejos de este mundo. También, ha sido en esta época cuando he crecido más espiritualmente y como persona, aprendí a valorar lo que tengo o no tengo, a respetar al planeta, a vivir más intensamente la vida. Se que me falta mucho por aprender en este mundo pero también se que mientras este viva podré lograr todos los objetivos que vine a cumplir en la tierra, porque aunque los años pasen mi espíritu se mantiene radiante para vivir nuevas experiencias.

Los invito a considerar sus años vividos y por vivir, porque sin duda toda edad es buena para ser felices y Dios está siempre a nuestro lado para ayudarnos a lograrlo.

Prof. Carla Manrique



Se levantó temprano para llegar a la reunión de Directorio. Eligió cuidadosamente qué prenda usar. Las reuniones son en la Provincia, en su pueblo natal. En estas ocasiones se viste, peina, se perfuma de un modo especial, necesita sentirse bien consigo misma, y que la vean madura, toda una mujer, pues verá a la que era «su gente, la del pueblo».

Se sube a su automóvil y respira profundo con placer. Una mezcla de arrogancia con paz interior. Conduce feliz, su vida es bella. Va tranquila. El viaje es largo. Ella vive en el centro de la Capital Federal, debe tomar la autopista y así y todo demora tres cuarto de hora en llegar a la Provincia, se cansa pero lo disfruta.

A un kilómetro de la que fue su casa, comienzan los recuerdos vívidos; el tiempo no transcurrió.

En la bajada de la autopista sigue estando el kiosco de diarios, siempre busca a Don Luis. Baja la ventanilla para pedirle el diario:

Hola cómo anda todo, déme el de siempre, saludos a la familia

Hace siempre el mismo camino, por donde pasa a la misma hora Alicia, que saca a pasear a su bebe, seguida por el perro de Juan.

¿Hola cómo estás? Alicia se me queda mirando siempre con un «de dónde la conozco».

Mira todo el entorno porque todo está igual, nada cambió, a excepción del perro del hijo de Juan, y el rosal en la puerta de la casa de Alicia que ya no está.

Llega a tiempo; la reunión de Directorio es muy cansadora, fatal. Ella tiene que estar en todos los detalle. Ritualmente termina la reunión y va al barcito de la esquina a tomar un café. El mozo ya sabe

Tres cuarto café, un cuarto leche fría, tráela en jarrito aparte y tasa grande- Es la única persona que se lo sirve correctamente.

Ah, no te olvides de mi medialuna. ¡Hace muchos años que vengo a éste bar! Ya no recuerdo cuántos.

Las reuniones a fin de año continuarán en la Capital Federal. Se rasca la cabeza como tratando de apurar a la idea. Respira profundo, mira el teléfono móvil, una sola llamada y hay suficiente batería. Así que, se dice:

Si no voy a volver al pago, le voy a tomar fotos y me voy a despedir para siempre

Conduce hasta la que era su casa y le toma fotos, también a la Iglesia donde se bautizó y tomó la comunión; los jardines y el campanario, a la plaza donde tantas veces creyó que la hamaca la llevaría hasta el cielo y eso no podría variar en el tiempo, aunque la hamaca ya no está.

Todo está igual, pero se enjuaga una lágrima pues tiene que aceptar que el tiempo pasó, que lo único estanco son los objetos. Todo lo que tiene vida envejeció, los seres queridos, las plantas y el perro de Juan que murió hace como veinte años. Quien vende diarios no es Don Luis, que el tintorero ya tendría más de 93 años y que la chica con el bebé debe ser ¡Dios sabrá quién!

Pero la hamaca la seguirá llevando hasta el cielo, cada vez que recuerde esos momentos; tiempos de infancia y adolescencia y reconocimiento que siempre todo es para mejor, que el paso de los años no tiene por qué hacerla sucumbir en la tristeza. Fue feliz y sigue siéndolo aún con todas las circunstancia como todo ser humano.

Parafraseando a Woody Allen, se dice que «Me interesa el futuro porque es el sitio donde pasaré el resto de mi vida». Entonces va a gozar más, a disfrutar de las cosas y de los seres queridos. Ya no tiene una hamaca, pero sí su foto sobre el escritorio porque sabe que puede alcanzar la felicidad.

Se sube al automóvil; ésta vez más erguida y contenta, antes de encender el motor hace la llamada.

Estoy por subir a la autopista, te llevo fotos de lo que era mi pago de niña, creo que ya no volveré, llego en cuarenta minutos, te quiero.

Silvia Stella, abogada



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