Desde el punto de vista de la psicología tal vez hablar de expansión es referirse, de acuerdo al significado general que se le da a la palabra, a ampliar, a ganar terreno sobre algo, a evolucionar en cierto sentido. Tal vez se pueda hablar de que alguien expandió su locura, por ejemplo (para ser un poco irónico).

Es un término que a mi me gusta usarlo para hacer referencia a expandir la conciencia, expandir las emociones, es decir dejarlas en libertad, o bien guiarlas, expresarlas o aumentar el grado de sensibilidad hacia lo emocional. Al menos es el significado que utilizo para esa palabra.

En particular, me gusta incitar a mis pacientes para que se percaten sobre la necesidad de ganar terreno en lo emocional, es decir, de poder ser optimista y fortalecer una emoción fuerte y positiva, como base para el desarrollo armonioso de la vida.

En esta época que nos toca vivir, el intelecto ganó terreno sobre las emociones (es decir se «expandió» ganando lugar a lo que le correspondería a lo emotivo), y eso a mi entender es «enfriarse» y perder el «calor humano» que precisamente nos hace pertenecer a ese «reino animal».

Me toca innumerables veces, insistir sobre el tema acerca de que la ampliación de la intelectualidad, solo lleva a ser un personaje con poca constancia, y de objetivos cambiantes y poco duraderos.

La emoción a mi parecer es lo que mantiene la firmeza de propósitos, la constancia y permanencia en la búsqueda de los objetivos. También le da matiz a las cosas que de otro modo no la tendrían.

Es mi hipótesis, y como creo que ayuda a las personas a quienes se las transmito, lo sigo haciendo, ya que logro ver que cuando incito a la búsqueda de objetivos emocionales fuertes y perecederos como medio para lograr estabilidad de propósitos, mi destinatario, se entusiasma y cuando logra encontrar la emoción que estabiliza, se siente feliz de hallarle a la vida un nuevo sentido que antes con la predominancia de lo intelectual, había perdido.

Cuando algo pierde la motivación «emocional» pierde sentido, y uno empieza a plantearse los «porqué» y los «para qué» de la cosa. Si en una relación de pareja uno o los dos partícipes pierde el «amor», empieza a plantearse el porqué de estar juntos. El intelecto empieza entonces a comparar y hacer sus cálculos, y el vínculo termina desintegrándose, ya que lo que mantiene las relaciones y las parejas es siempre lo emotivo.

Me permito ampliar un poco más este concepto y decir que no solo los vínculos están regidos por la emoción sino también todos los objetivos humanos.

Si uno está «enamorado» de lo que hace, seguro que lo va a hacer mejor que otro que está obligado a hacerlo. También es muy probable que el que ponga cariño en la tarea, persista más y mejor en su acción, a pesar de las contingencias y dificultades que genere la labor.

El ser «cabeza dura» en lo referido a la persistencia de una meta, puede que se le atribuya a la particular personalidad que tienen ciertas personas, pero también supongo que tiene relación con la «pasión» que ese determinado temperamento le imprime a las cosas que realiza. Hay personas «apasionadas» que todo lo que hacen, lo ensalzan de una particular emoción.

La depresión es la otra cara del apasionamiento. El depresivo es indiferente a todo y nada le interesa. No logra motivarse por nada y la vida le parece aburrida y monótona. Todo lo evalúa con fríos razonamientos muy correctos pero que nada bueno le aportan. Hoy puede predominar una razón, muy correcta, y mañana otra. Pero no hay nada que aglutine en esa vida. Todo divide, analiza, separa. Nada une ni sintetiza al modo cómo logra hacerlo el amor.

Expandir las emociones positivas es a mi entender expandir la vida, hacerla más rica e interesante, más colorida (como para hacer una equivalencia visual de la emoción). Y como si esto fuera poco, cuando una emoción se amplía, también lo hace la conciencia, porque logra ver que hay mucho más que unos simples razonamientos calculados detrás de cualquier especulación intelectual.

Transitar por la vida en forma equilibrada significa expandir lo bueno que tiene el ser humano, y hacer un buen uso de los sentidos y de las facultades que nos son propias. Intentar que la «expansión» de un sentido o facultad no aplaste a las otras, es la clave para evolucionar hacia una mejor forma de vida para nosotros y los que nos rodean.

Licenciado Alejandro Giosa



En esta mañana de primavera
mi corazón no hace otra cosa
que expandirse de alegría.
Las flores, los pajaritos
y los mil colores
que adornarán este día
me hace sentir más libre
y feliz que cualquier otro día.
Mi vida la sentía
triste y desolada
nada me conformaba
todo me apenaba.
La rutina de todos los días
deprimía mis sentidos y
apagaba mis sueños
sin poder modificar parte de mi vida.
Hoy cuando desperté y vi
este maravilloso amanecer
sentí muy dentro de mí
que todo es distinto
nada es igual,
cada día es especial.
Todo es diferente y más lindo
si me conecto con esta sabia naturaleza
que sabe vivir y disfrutar
cada segundo del día.
Solo me ilumina
tu naturaleza
que hace brillar mil estrellas.
Quiero expandir este sentimiento
a toda la gente
por haber logrado un mundo diferente
y compartir la receta
de que todo no es monótono
si miramos un rato para afuera.
Prof. Carla Marnique



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