Hacia donde los llevan las miradas y los anhelos?

Hacia donde los conducen las arbitrariedades de los deseos?

Hacia donde las expectativas les obnubilan los pensamientos?

Hacia donde las sonrisas les prometen universos desaparecidos?

Hacia donde las caricias les plantean mundo posibles?

Hacia donde las complejidades del cuerpo les inhiben la expresión de la alegría?

Hacia donde el rumbo de las encarnaciones paralizan vuestros descubrimientos?

Hacia donde el pulso de la inquietud les acrecienta el llanto?

Hacia donde el apremio por saber lo que ocurrirá oscurece vuestros amaneceres?

Hacia donde tanta premura por convertir el juego de vuestra encarnación paraliza el andar luminoso del navegar de vuestra embarcación?

Y si, humanos soñolientos, es hora de dejar el bostezo y contemplar el arco iris.

Y si, humanos encarnados, seres del multiverso caminando por el planeta azul en éste recorrido experimental que los encuentra en ésta época misteriosa y sugestiva.

Todo recorrido es siempre transición. Y ese es el sentido de vuestra encarnación y de toda encarnación

Transición no significa momento de espera para un pasaje a otra complejidad diferente.

Transición es el pasaje mismo, es la caminata en sí misma.

Transitar es recorrer propósitos y potencialidades.

Transición es abreviar la carga de una espera para movilizar la liviandad de la experiencia.

Transición es la alegría de estar involucrados en el amanecer de cada día y el resplandor de cada noche en el planeta azul.

Transitar es libre albedrío para entornar portales y elegir aperturas y conclusiones de territorios y laberintos.

Transitar es vivir multidimencionalmente.

Es recorrer experiencias añejas y sentirlas vivas y presentes con la modificación del presente y la creatividad del futuro.

Pero recuerden. Pasado, presente, futuro son experiencias, son transitar siempre únicos e invalorables porque son experiencias, son libre albedrío.

La personalidad no es la única instancia con libre albedrío.

El multiverso todo es libre albedrío al expandirse y retraerse y permitir y promover vida y siempre vida. Lo hace en movimientos espira lados danzando hacia el transitar. Y esto que parece absurdo es simplemente la sencillez del multiverso.

La vida es sencilla cuando el libre albedrío se abre en flor, en pétalos de libertad, de justicia, de sensibilidad y amorosidad.

Se abre en permiso de existencia que colabora para que la memoria celular sea mucho mas que un obstáculo para la renovación. La memoria celular es simplemente una biblioteca viviente a consultar y a modificar, una biblioteca viviente sostén de la vida misma, multidimensional , poética y musical. Rueden, la memoria celular es música y color.

La memoria celular es vibración sencilla y constante que resguarda la libertad de ser puesta en movimiento o de adormecerse a la escucha inhibida por el temor y el egoísmo y el dolor de ciertas impresiones que los aquietan y los paralizan en vuestro andar.

Por el contrario, la memoria celular es vuestra amiga y colaboradora para recrear y liberar potencialidades y recorridos que ya se produjeron para seguir el transito en lo que uds llaman presente hacia la expansión

Recuerden ustedes son multiverso

Ustedes son vida en movimiento, son transitar, son transición.

Transición es un andar sencillo y complejo a la vez.

Transición es ritmo y pulsación

Ser multidimensional para uds encarnados en el planeta azul es vibrar y percibir encuentros con vuestros diferentes niveles de conciencia como les gusta decir, con vuestros diferentes coloridos y melodías.

Ser multidimensionales es el lugar seguro que les devuelve la confianza en saberse en transición.

Transición es la vida misma

Transición es el estar permanente de la creación.

Y en transición los bendecimos y los acompañamos.

Rut Cohen



Hace un tiempo, me invadió un sentimiento raro para mí, que me duró un cierto tiempo con sus altas y bajas intensidades. Estaba con una mezcla de ira y nostalgia por muchas cosas que veía que se iban perdiendo. Algunas de mi vida de relación, y otras de mis capacidades físicas.

En circunstancias de crisis, me torno receptivo y busco posibles soluciones que alivien mi situación. Este caso no fue la excepción, y comencé una búsqueda, parte consciente, parte inconsciente.

Así fui realizando una observación de todo lo que me acontecía. Y fui viendo que mi carácter empezaba a cambiar para peor. Me torné irritable y de mal humor, con toques de depresión. En realidad considero que no era para menos ya que mi vista empezó a generar dificultades, producto de la edad, mis músculos empezaron a estar remolones, y mi atención empezó a declinar, lo mismo que mi memoria.

La ira surgió por no poder hacer cosas que antes podía, y ahora debía o bien pedir ayuda o usar "artefactos" como anteojos o más luz para poder apenas iniciar alguna actividad que antes no me insumía ninguna dificultad.

La depresión vino de la mano de la nostalgia por las capacidades perdidas.

No encontraba consuelo a estas pérdidas y tampoco podía explicarme el porqué es así la vida. ¿Que se gana o bien quién gana con que las cosas sean así de efímeras y de que todo siga su curso para empeorar? No surgían respuestas.

Todo parecía que lo único que me salvaría de este estado era la resignación y la adaptación al mayor cuidado en hacer las cosas y a usar los "artefactos" necesarios que ayuden a realizar las distintas tareas. El panorama no era alentador, porque cada vez iba a tener que resignar más cosas y a vivir cada vez más con nostalgia de un pasado mejor.

Meses pasaron en este estado de nostalgia y rechazo a la resignación.

Pero inesperadamente llegó algo que daría un poco de luz a mi vida.

En una oportunidad, en un viaje que realicé al interior de mi país, como suelo realizar periódicamente, me encontré con un sujeto, productor artesanal de comidas regionales, persona humilde y sabia, que me dijo cosas interesantes, respecto a su perspectiva de la vida y éste encuentro fortuito me recordó que yo había iniciado una búsqueda y aunque en esos momentos no fui del todo consciente de ella, los resultados iban a empezar a traslucirse, a través de esta relación.

Lo primero que me dijo es que todo en la vida era equilibrio. Seguramente por la humildad como me contaba las cosas, eran el resultado de sus propias elucubraciones. Siguió diciendo que en la vida las cosas que se van son porque hay otras que vienen. Me quedé intrigado a causa de esta observación. ¿Qué haya cosas que vienen y otras que se van? No se, me parecía raro. Pero seguí escuchando. Hablaba como si no tuviera otra cosa que hacer más que hablar conmigo. Por suerte mientras estaba yo allí no apareció ningún comprador al puesto de venta donde estábamos y pude seguir con atención y entusiasmo sus palabras.

Me siguió explicando que si en la vida hay cosas que se van, como por ejemplo la agudeza de visión o las capacidades físicas (casualmente como era mi problema), hay otras que vienen, como ser la experiencia en saber hacer cosas, la paciencia para hacerlas, el sentido común para evitar los errores y otras capacidades que suplían con creces la disminución de las capacidades perdidas. Me dejó estupefacto esta reflexión. ¿Cómo no se me había ocurrido? Era bastante lógico y realmente me pasaba a diario. Superando las dificultades "materiales" en lograr un estado físico perdido, mi experiencia y saber, hacían que las cosas salieran casi siempre bien, mejor que cuando veía bien o tenía mejor estado físico porque al buscar otras formas de hacerlo, muchas veces somos más precavidos y cautelosos y evitamos esfuerzos extremos que pueden dañarnos. Ya no me atrevía a realizar esfuerzos exagerados o arriesgar el cuerpo en acciones peligrosas.

Me presentó la idea de que con el pasar del tiempo en todo este mundo material hay cosas que crecen y otras que se deterioran. El problema de los humanos es que por épocas uno hace hincapié en lo que crece y otras en las que se deterioran y eso determina nuestro estado de ánimo positivo o depresivo. Pero en realidad todo es parte de un equilibrio, en que cuando algo se deteriora, crece una cualidad que lo compensa.

Me siguió explicando que todo esto representaba un aprendizaje extraordinario, porque generalmente de jóvenes vemos a los ancianos de una forma que hasta nos irrita, pero hay que llegar a esa edad para comprender porqué uno actúa así. En cambio el anciano entiende perfectamente al joven y entiende perfectamente al anciano que es. Ahí está la clave, con el tiempo se sabe más y se es más prudente.

Este encuentro con el artesano fue el único y hasta la fecha no volví a verlo. Agradezco que algo así haya atravesado mi vida, porque a partir de ese momento logre la paz que estaba buscando y empecé a utilizar los "artefactos" y las "maquinas" supletorias de mis capacidades con verdadera alegría de poder contar con ellas, ya que hacían de mí una persona más completa aún que cuando era joven.

Licenciado Alejandro Giosa



Cada día se producen pequeños y grandes milagros. Quien con demasiada facilidad se dice a sí mismo que no hay nada que hacer, que eso es imposible, dejará su vida a medias. Somos lo que queremos ser, al tiempo que queremos sacar de nosotros lo que ya en potencia somos. Somos irrepetibles, y es una pena desaprovechar las propias virtualidades y, por el desaliento, convertir nuestra vida en una existencia vacia.

No desistir es una de las "Reglas" en que se tiene que ejercitar el discípulo en las artes marciales

¿Por que se da esta regla? Porque cuando vienen las pruebas mas difíciles, las situaciones sin aparente solución, las confrontaciones a su personalidad, que es algo muy desagradable, en lo primero que se piensa es en desistir. Esto cuando se piensa hacer, se delibera bajo muchos pretextos de la personalidad, inventados muchas veces sin ningún tipo de fundamento.

Cuando se practica algún arte marcial se debe estar consciente que lo que se trabajara en primera instancia es la personalidad y las técnicas enseñadas como defensa son solo el vehículo que nos llevará a lograr esa personalidad firme que nos enseñara en cualquier ámbito de la vida que no se debe desistir.

***

El Apego

¿Por qué Estamos siempre dependiendo de? ¿Porque siempre sufrimos?

La condición del sufrimiento es el APEGO.

Se podría decir que cuando sentimos apego nos volvemos dependientes de una persona, de un evento, de una circunstancia, costumbres y de nuestras propias ideas o conceptos en la vida.

Si bien es verdad, que en casa, escuela ó la sociedad no nos enseñan nada sobre que la muerte. Que deberíamos tomarlo como un proceso natural y que todo es parte de un ciclo. ¿Porque nos cuesta tanto trabajo aceptarlo? ¿Por qué le tenemos tanto miedo a la muerte?

Si donde hay muerte habrá vida, y donde hay vida vendrá la muerte.

Contrario de lo que pensamos no le tenemos miedo a la muerte; si no a la vida porque no hemos sido felices y ni siquiera nos atrevemos a vivir con intensidad.

Muchas veces creemos que las personas nos perenecen. Si yo te necesito a ti para llenar mis vacíos, pobre de ti y de mí, porque te voy a atrapar en la una prisión de sentimientos llenos de oscuridad y tristeza.

Nos aferramos a las cosas materiales, para tener seguridad en el futuro, lo cierto es que, vivimos del pasado, añorando el futuro y haciéndonos tontos en el presente.

Acaparando cosas materiales, y viviendo para cuidarlas, cuando en algún momento nos tendremos que deshacer de ellas. Mi padre, me dijo una vez; que tenia que vivir de una manera donde nada ni nadie me hiciera sentir bien o mal.

¿Y como lograrlo? ¿Me pregunte?, eso no me lo dijo.

Según lo que he aprendido.

Aceptar la vida tal cual es, sin razonar si es bueno o malo lo que pasa, ¡solo pasa y ya¡.

¡Deja que la vida te enseñe¡

No pretendas saber mas que ella, pues ella ha estado aquí durante miles de años; y sabe mas que tu. Todos hemos vivido momentos difíciles y creemos que eso que nos pasa es lo peor del mundo y nos preocupamos en vez de ocuparnos.

Si lo tomamos con calma, lo aceptamos, actuamos y aprendemos de…

Hasta lo vamos a disfrutar. No te aferres a tus pensamientos ni a tu razón, pues es mejor ser feliz que tener la razón, y te evitaras muchos problemas.

El año pasado, manejaba y de repente un auto se me cruza, cuando yo tenia el paso. Frene repentinamente, y mire fijamente al otro conductor, insinuando que ¡yo tenia el paso¡ Me miro y me dijo: !Se ve que tu coche es nuevo¡ Si tu le pegas a mi auto, no se notara porque ya esta maltratado, pero si yo le pego al tuyo…Hice a un lado mi razón y mi enojo, y lo deje pasar.

La mejor manera de encontrarse es desaparecerse.

La mejor manera de no rechazarme es aceptarme a mí mismo. Y desaparecer al mismo tiempo.

exclusivo para «S.O.S. Psicólogo»
Seonaidh Labhraidh



Querida Madre ya hace un año de tu partida de este mundo terrenal,
y sigues presente en mi corazón y en mis pensamientos.
Te confieso, cuando las noches se acercan
tus recuerdos se presentan en mi memoria,
y deseo que nuevamente vuelvas
para poder sentir tu calida voz y sentir tu suave perfume,
pero cuando despierto abro los ojos y me encuentro sola, sola en este mundo
y a veces creo escuchar tu voz, tu risa
pero solo es una loca linda locura que quiero que suceda.
Extraño sentir tus manos suaves tocando las mías, tus consejos, tu mirada
que triste me encuentro lejos de tu lado.
Dios nos a separado de este mundo,
me ha sacado el ser más importante de mi lado,
pero se que pronto nos encontraremos y compartiremos agradables momentos juntas.
Te extraño cada día más,
insoportables momentos vivo sin ti
este infierno que me mata es por saber que ya no estarás más a mi lado.
¡cuanto te extraño!
Nostalgia es el nombre que me ha quedado de tu partida.
Hay tantas preguntas que me hago con tu ausencia
y ninguna respuesta consigo a tanta distancia
pero igual sigo buscando desesperada esas respuestas
esperando que Dios me explique tu partida.
Muchas veces la nostalgia hace presa de mi,
por no tenerte mami conmigo,
para poder ver tus bellos ojos de ternura,
y tu mirada penetrante.
Madre, que vacío hay mi corazón desde que no estas conmigo.
Se que eres un ángel para mi vida,
se que me acompañas noche y día,
pero lagrimas igual brotan de mis ojos,
como los días de lluvia que son tristes.
Siento hoy a un año de tu partida mucha
nostalgia en mi corazón,
por querer a la madre que me a dado la vida sin reproches,
dejándome por herencia su amor y su honestidad.
Ella es mi madre, la que vive muy dentro de mi,
y a la que amare hasta el ultimo día de mi vida
para volver encontrarnos y comenzar una nueva historia de vida.
Prof. Carla Manrique



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